10 Temas para aprender sobre el Salto Hípico – Parte II
Tres asuntos importantes sobre cómo saltar a caballo
En la primera parte de esta serie de artículos sobre el Salto Hípico, ofrecimos una introducción para entrar en el mundo de Salto.
Ahora, continuamos para profundizar en el tema desde la perspectiva técnica.
- Hablaremos sobre los principales problemas que puede presentar el caballo en el salto hípico.
- Detallaremos las fases y la mecánica del salto.
- Y finalmente explicaremos cómo debe actuar el jinete en la ejecución de este deporte ecuestre.
Los principales problemas que presentan los caballos para saltar
El principal problema que presentan los caballos para saltar está vinculado con lo que hemos denominado desobediencias y que hemos caracterizado como: a) Rehúse, b) Escapada y c) Defensa.
En nuestro criterio estas llamadas “desobediencias” están basadas principalmente en el miedo, es decir el caballo se asusta y esto es un vicio muy peligroso para el jinete, pero que responde a errores en el proceso de entrenamiento o doma en general del caballo, y más precisamente en el caso del salto, cuestión que veremos más adelante.
También diremos que un jinete inexperto puede producir señales, de piernas o riendas que produzcan confusión en el caballo, esta confusión lo lleva al miedo y produce una “desobediencia”.
El nerviosismo del jinete que se traduce en tensión y segregación de adrenalina, lleva al caballo a la confusión y al miedo, y que él lo traduce en “desobediencia”.
Por eso, sea por hechos extraños al caballo, o por el jinete inexperto, y que además se muestra nervioso, situación que debe mejorar el jinete, siempre terminamos en el miedo del caballo, que es lo que debemos combatir para alejar las posibilidades de desobediencia.
Por eso, como veremos más adelante, el jinete debe perfeccionar su técnica de equitación para el salto, con señales claras, equilibrio que no entorpezca el salto del caballo, etc.
Es muy importante concentrarnos en el tema de los miedos, independiente del jinete y en eso debemos acotar que tiene gran influencia en estos miedos, el tipo de visión que posee el caballo y por eso el jinete debe aprender a conocer algo sobre cómo es la percepción del mundo exterior que tiene el caballo.
Vamos a ver qué pasa o porqué el caballo se asusta, siendo este hecho una conducta que si se refuerza, sea porque no se comprenden las causas, o porque se emplean correctivos inadecuados, se convertirá en un verdadero problema.
Hay caballos que producen este tipo de desobediencias sin previo aviso frente a escenarios a los que antes no habían reaccionado. Otros lo pueden hacer porque perciben algo extraño que los sorprende, pero una vez que descubren que ese algo no encierra peligro, en el futuro lo ignoran, es por eso que debemos determinar qué es el objeto o el algo que lo asusta para proceder a habituar al caballo a ello, siendo esto parte del entrenamiento.
Estas conductas se presentan mayoritariamente en caballos jóvenes, y si por esta condición, los jinetes se las permiten realizar, generan un refuerzo de la mismas, que lejos de mejorar el entrenamiento, lo arruinan, estas cuestiones las veremos más adelante al hablar sobre el entrenamiento de los caballos para saltar.
Hemos comentado más arriba que varias de estas “desobediencias” están explicadas por el tipo de visión del caballo.
El profesor W Blendinger en un estudio que realizó sobre la psicología de los caballos nos explica sobre la visión lo siguiente:
- No se puede afirmar que la visión del caballo sea peor o mejor que la nuestra. Ha sido concebida por la naturaleza para que convenga a las necesidades del animal en el estado salvaje y no podemos tener más que una idea limitada de la forma en que los caballos ven el mundo.
- El caballo puede ver su entorno casi también desde cualquier ángulo, pero no puede enfocar los objetos tan bien como nosotros.
- La posición lateral de los ojos difícilmente le permite ver los objetos que se encuentran frente a él, y le priva del sentido del volumen.
- Su capacidad de ver al mismo tiempo tantas cosas reduce su capacidad de concentrarse en un objeto preciso. Desde el punto de vista del caballo de saltos, se trata de una observación interesante que indica que hay que enseñar a los caballos a mirar atentamente al obstáculo.
- La adaptación para ver las cosas con una luz muy viva o una oscuridad total es una característica del ojo del caballo, pero no está concebido para adaptarse a cambios de luminosidad rápidos.
- La capacidad de detectar movimientos muy ligeros es mucho más aguda en el caballo que el hombre.
- Es falso que los caballos no distingan los colores. Es prácticamente cierto que pueden distinguir el rojo, el amarillo, el verde y azul, aunque de forma menos precisos que nosotros, además parecen distinguir mejor el amarillo y verde que el azul y el rojo.
Se puede apreciar de estas observaciones del estudio del profesor, que la vista de los caballos es una fuente, que por falta de capacidad, para enfocar objetos y además la dificultad para percibir a los que están de frente a él quitándole el sentido del volumen, e incluso incapacidad para poder concentrarse en ellos, sumado a la gran capacidad de su vista para detectar movimientos muy sutiles, muy influyente para movilizar en ellos la emoción más fuerte que es el miedo, y por lo tanto activar instantáneamente el instinto de huida, que es la condición evolutiva que les ha permitido sobrevivir, a los depredadores, hasta nuestros días.
El caballo ante cualquier confusión, no espera a racionalizarla, simplemente huye.
Además el caballo presenta una gran aversión al agua que está donde él debe pisar, aunque esta reacción es muy variable entre cada individuo.
Por todas estas cuestiones, en el entrenamiento de cualquier caballo debemos utilizar el proceso de habituación, que es una técnica, que basada en los principios de la Teoría del Aprendizaje y de la Etología, permite entrenar a los caballos en aprender a no temer a gran cantidad de situaciones u objetos que le generan miedo, en especial en el salto, el caballo debe habituarse a los obstáculos que debe saltar, como también al público que rodea las pistas donde se realizan las pruebas, o a los papeles o banderines que puede haber en la pista de salto.
Mientras más habituado este el caballo, menos posibilidades a tener “desobediencias” tendremos, y esto, para el deporte del el Salto Hípico, es fundamental.
Al tener al caballo lo más habituado posible a los distintos tipos de obstáculos, lo que logramos es que el miedo no tape las señales, que le damos al caballo, para que éste ofrezca la respuesta que buscamos, que es saltar el obstáculo que tiene en frente.
Esta sincronización entre señales y respuestas es lo que hace que el binomio caballo-jinete parezca una sola cosa.
También debemos decir que quien quiera saltar debe, al igual que el caballo, aprender las técnicas de la equitación, sobre todo el equilibrio, y además dar las señales o ayudas sin producir confusión al caballo.
Recordemos que el caballo naturalmente va al trote o al galope o salta y se equilibra a sí mismo. Pero cuando lo montamos, todos estos movimientos naturales los debe aprender a hacer equilibrando al jinete arriba de él, y para ello el jinete debe entrenarlo para todos esos movimientos y ayudar al caballo, manteniendo su propio equilibrio, de manera de no entorpecer el movimiento del caballo.
La mecánica del salto del caballo montado
Sabemos que los caballos saltan naturalmente cuando galopan en libertad y se enfrentan a un obstáculo, en especial si están en el desarrollo de la huida provocada por el miedo.
Los movimiento que hace el caballo, al igual que los movimientos que hace cuando galopa o trota, deben ser muy conocidos y comprendidos por el jinete para que a partir de estos movimientos naturales del caballo, él sepa equilibrar su peso, a través de la posición de su cuerpo, desde el asiento, piernas, manos con las riendas, tronco y cabeza.
Todos los movimientos del jinete deben acompañar sin contraponerse, a los movimientos del caballo, en especial sus extremidades delanteras, traseras, su cuello, cabeza, columna vertebral o lomo.
Por estas razones vamos a explicar las 5 fases que componen el movimiento de salto de un caballo.
Estas fases, que las podemos apreciar en la foto 1 son:
- Aproximación
- Batida o despegue
- Parábola, vuelo o báscula
- Recepción o aterrizaje
- Salida o recuperación
Si el jinete logra entender bien cómo funcionan estas fases y qué ocurre en cada momento en cada una de ellas, podrá aprender a mejorar su equitación del salto a través de la práctica y la guía de otro jinete experto. Esto también ayuda a evitar accidentes y lesiones y a mejorar el rendimiento del salto.
1. Aproximación
En esta fase, con el trayecto en claro y enfocado el caballo de frente al obstáculo, éste debe alcanzar a verlo y el jinete, en función de la altura del salto, debe regular el ritmo y velocidad del caballo, ajustar la dirección, el equilibrio, la impulsión y longitud de los trancos, para llegar a la batida en el punto justo.
Lo dicho lo logra el jinete llevando al caballo en un galope con buen ritmo y bien equilibrado para estirar su columna, y que luego le permita reunir al caballo para llevarlo a colocar sus posteriores debajo de la masa o cuerpo, para poder saltar.
En esta fase el caballo, debido a la forma de su visión lateral y a las características de esta, deberá mover su cabeza hacia abajo o levantarla, para poder ajustar el enfoque del objeto a saltar.
2. Batida o despegue
A este momento, el caballo debe llegar con un tranco acortado, equilibrado en los miembros anteriores y con los posteriores metidos y alineados debajo de la masa del caballo, y flexionando el lomo a la altura de la articulación lumbosacra.
En este momento el caballo, que está reunido, se asienta sobre los cuartos traseros doblando los corvejones y las manos empujan sobre el suelo, para iniciar el despegue vertical, haciendo uso de los hombros.
Respecto del rol de los miembros anteriores en la batida, en el sentido de empujar contra el suelo para conseguir la elevación, puede no haber un criterio generalizado, respecto de que esta acción de las manos forme parte de una batida, pues algunos consideran que ésta se debe a la acción de impulso de los miembros posteriores, pero a mi juicio, la acción de los miembros anteriores contribuye notablemente en la obtención de los objetivos de la batida, sobre todo para dar inicio a la componente vertical de la velocidad, siendo este criterio sustentado por varios estudios al respecto.
Los miembros posteriores son los que van a empujar contra el suelo para enviar todo el peso del binomio hacia arriba y hacia adelante.
En el instante en que el caballo despega del suelo, con sus miembros anteriores, su cuello se estira hacia adelante lo máximo posible, gira sus hombros y dobla totalmente sus miembros delanteros, para no tocar el obstáculo a saltar, y los miembros posteriores están totalmente extendidos hacia atrás, en el momento que el caballo deja totalmente el suelo.
Este es un momento crucial, en el cual impulsión y equilibrio son lo más importante, ya que de ello dependerá la altura y el largo del salto, pues una vez en el aire, nada hará que se eleve más.
Si no levanta y recoge sus miembros delanteros, girando los hombros lo suficientemente rápido, puede golpear el obstáculo con estos, y así provocar una caída.
3. Parábola, vuelo o báscula
Este es el momento en que el caballo sube hacia arriba y hacia adelante, formándose así, una parábola sobre el obstáculo. Su cuello está extendido hacia adelante y hacia abajo, sus hombros han girado permitiendo levantar y doblar al máximo su miembros anteriores, al pasar por la parte más elevada del obstáculo.
El movimiento de la cabeza y del cuello produce una extensión de nuca y dorso, que ayuda a que el caballo forme la báscula de su cuerpo.
A medida que avanza en el recorrido de la parábola, los cuartos traseros se elevan y los miembros traseros empiezan a doblarse.
Al momento en que los cuartos traseros están pasando por el punto más alto del obstáculo los cascos o pies de los miembros posteriores comienzan a flexionarse y los corvejones están totalmente flexionados y levantados, por detrás de los cuartos traseros.
Mientras los miembros anteriores descienden hacia el suelo, la espalda se torna aplanada, la articulación lumbosacra, que se había flexionado, se cierra, el cuello se levanta, y los miembros anteriores se despliegan estirándose en dirección al punto de llegada.
Si la espalda se comporta en forma rígida, o el cuello esta retraído, impide la acción de báscula causando un salto muy rígido.
Esto significa que sin una buena acción de báscula, los miembros anteriores ni se pueden levantar, ni doblarse lo suficiente, dejando el caballo sus posteriores muy bajos y así golpearan sobre el obstáculo.
4. Recepción o aterrizaje
El aterrizaje se produce primero sobre uno de los miembros anteriores extendido e inmediatamente después aterriza el otro miembro. De esta manera el cuerpo del caballo comienza a girar hacia adelante, apoyado en los miembros anteriores, los que luego se recogen y doblan hacia atrás, por debajo del cuerpo, generando de esta manera un tiempo de suspensión, antes que el primer miembro posterior toque tierra.
Cuando los cascos o pies del caballo están bien afirmados bajo su cuerpo, los miembros anteriores se doblan y luego se extienden para recuperar adecuadamente la secuencia para el galope.
La primera sacudida de la recepción es absorbida por los músculos y tendones del hombro, los cascos o manos de los miembros anteriores, las cuartillas y las articulaciones de dichos anteriores.
El aterrizaje es correcto cuando es equilibrado, elástico y coordinado. Al contrario, si resulta que el mismo es duro, no equilibrado o desparejo, será también duro tanto para el caballo como para el jinete, pudiendo causar lesiones al mismo. En la medida, que un caballo se pone tenso no puede disipar la energía de caída entre sus articulaciones, es decir no se amortigua correctamente y de esa manera es más probable que cometa errores e incluso dañarse seriamente.
La falta de impulsión sumado a un equilibrio deficiente, pueden ser la causa de que un caballo caiga de manera pesada sobre los miembros anteriores, impidiéndole o dificultándole la reanudación del galope, y en algunos terrenos resbaladizos o muy ásperos, puede ser la causa de una caída.
De la misma forma, si un jinete, por la causa que sea, interfiere al caballo, ya sea porque cae atrás del movimiento o tira de la rienda atrapándole la boca al caballo, durante esta fase de aterrizaje, o en la siguiente de recuperación, puede ocasionar que el caballo baje antes de tiempo la espalda y los miembros posteriores, produciendo un aterrizaje, casi simultaneo, sobre los cuatro miembros, siendo esto muy perjudicial para la espalda del caballo.
5. Salida o recuperación
Es el momento en que el caballo recupera el equilibrio de un galope normal, y puede continuar con la marcha en ese aire.
Cuando un caballo salta de manera elegante y aterriza elásticamente y en equilibrio, su recuperación es natural, casi sin esfuerzo, y logra avanzar cómodamente.
Lo mismo para el jinete, si permanece en equilibrio y no se choca con los movimientos del caballo, todo resultara más fácil.
Si la recepción es mala, sea por rigidez y falta de equilibrio, o con impulsión deficitaria, convierte a la recuperación en un gran esfuerzo para el caballo.
Cuando esto ocurre tenemos una recuperación atrasada que provoca que el caballo se torne lento para distanciarse del obstáculo, y además, le lleva más esfuerzo y tiempo recuperar el equilibrio y el tranco del galope.
También el estado de la pista puede influir negativamente en la salida o recuperación, pudiendo provocar que los miembros anteriores y posteriores se toquen, situación que puede ser muy perjudicial para el caballo.
Cómo debe actuar el jinete en la equitación del salto
Saltar obstáculos a caballo es una sensación muy gratificante, para quienes les gusta montar a caballo, y además es muy agradable hacerlo, cuando lo aprendes a realizar correctamente.
Te diré, en principio, que antes de proponerte saltar, debes primero aprender a montar correctamente, con la guía de un profesor experimentado y desarrollar una técnica adecuada para andar al paso, trote y galope con total equilibrio, y además haber entrenado el conjunto de señales, tanto de piernas como de riendas, para moverte con cierta comodidad en los tres aires o formas de andar del caballo, como ya dije, Paso, Trote y Galope.
Dicho esto, agrego que saltar puede ser peligroso y por lo tanto debes protegerte, como mínimo, usando un casco protector para la cabeza, y si puedes contar con un chaleco protector para caídas, mejor.
Habiendo superado el aprendizaje, que mencione más arriba, y si decides aprender la equitación del salto hípico, busca un profesor capacitado para que te enseñe la técnica para saltar y te pueda seleccionar un caballo que ya tiene la respuesta del salto bien aprendida.
Ahora te daré una serie de indicaciones a tener en cuenta para saltar, aquí las puedes leer, pero lo importante es practicarlas, siempre guiado por tu profesor.
Ponerte en posición
- Levantarse de la montura. Lo primero a hacer, cuando le das la señal de piernas para que el caballo salte y este comienza a hacerlo, es levantarte de la montura apoyado sobre los dos estribos, e inclinarte hacia adelante mientras te levantas. Controla para esto, el largo de los estribos de manera que te permita levantarte, apoyado en ellos. Es necesario ponerse en posición sobre todo cuando el caballo está a punto de pasar del último tranco de aproximación a la ejecución del salto.
- Desplazar el peso. Esta acción consiste en la traslación de tu peso hacia los miembros anteriores del caballo. Este traslado debe realizarse de manera natural mientras te has levantado de la montura e inclinado hacia adelante.
- Ajustar la posición de piernas. No cometer el error de montar en la posición comentada, con los talones levantados, sino que debes hacerlo con los mismos en posición baja para asegurar la carga de tu peso sobre los estribos, y además debes flexionar ligeramente las piernas, de manera de asegurarte que las piernas no se desplacen hacia atrás, situación que puede incitar al caballo a ir más rápido y se precipite sobre el obstáculo, al perder el ritmo.
- Deslizar las manos hacia arriba. Esto quiere decir que debes desplazar tus manos, sobre el cuello del caballo, hacia adelante, abandonando el lugar donde las tienes normalmente cuando montas. Esta acción permitirá al caballo estirar su cuello y cabeza mientras salta, y asegurarte que no vas a interrumpir este movimiento con la rienda, en la boca de éste. Es importante anticiparte, pues el caballo al saltar realiza el lanzamiento, de su cuello y cabeza hacia delante, de manera muy veloz.
- Practica estas recomendaciones con anterioridad. Estos comentarios dichos o expresados así, de corrido, parecen simples, pero hacerlo con naturalidad, no es fácil, por eso es importante, practicar estos movimientos con anticipación, y no saltar sin haberlo hecho. Lo puedes hacer mientras vas con tu caballo al trote o a galope corto, de manera que cuando te familiarices con la posición adecuada para desplazar tu peso hacia adelante, recién puedes estar en condiciones de realizar el salto.
Realizar el salto
- Alinear al caballo correctamente. Debes asegurarte que el caballo este perfectamente de frente y al centro del obstáculo a saltar. No debes quedar en posición inclinada respecto del obstáculo, esto tenerlo presente sobre todo cuando sales de un giro y debes saltar. Para esto deberás mirar hacia adelante y mantener, el ritmo del galope de aproximación, en línea en la dirección correcta, perpendicular al obstáculo.
- Apoya tu peso en los estribos con los muslos y pantorrillas. Debes procurar que nada de tu peso quede vinculado con las riendas, y toma la posición que hemos comentado más arriba, y asegúrate de mantener las piernas alrededor del caballo, para evitar caerte, mirando hacia el frente y no hacia abajo.
- Aumenta tu inclinación hacia delante. Cuando el caballo esté saltando, inclínate un poco más hacia delante. Esto ayuda a mantener el equilibrio en el caballo, mientras desplazas tu peso, ayudando al caballo en la parábola del salto.
- Regresar a la posición normal. En el momento en que el caballo comienza el descenso del salto, vuelve hacia la posición normal, mientras el caballo aterriza y recupera su aire normal del galope. En este pasaje debes mantener contacto con las riendas y la boca del caballo, pero sin impedir que éste, se equilibre por su cuenta. A partir que el caballo ha recuperado su galope puedes dirigirte hacia el próximo obstáculo, asegurándote de aproximarte de frente y no oblicuo, al obstáculo, siempre mirando al frente.
Aquí se termina la parte dos. Esperemos que hayamos podido aportar información valiosa para comprender el mecanismo del salto que puedas aplicar en la práctica.
En la tercera parte de esta serie podrás leer sobre los principios de la Teoría del Aprendizaje para entrenar Caballos de Salto.
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