¿Cómo aprenden los caballos? - Parte II.
Teoría del Aprendizaje: Estudios sobre el conductismo animal
La Teoría del Aprendizaje y los estudios sobre el conductismo animal son bases que nos apoyan en el entrenamiento de los caballos para establecer relaciones entre estímulos y respuestas que se automatizan en estos nobles animales.
¡Vamos a ver cómo aplicarlos en la práctica!
Los caballos, como otros animales que se pueden entrenar, nacen con los circuitos neuronales constituidos para llevar adelante las conductas instintivas o de impulso que les ha permitido sobrevivir y por lo tanto solo aprenden esas conductas, ya marcadas por la evolución.
Como ya dijimos en nuestra introducción, el caballo por si solo sabrá galopar o ir al trote, aprenderá a manifestar la huida si se asusta, etc.
Lo que en realidad nos queda a los entrenadores o domadores de caballos es la posibilidad de moldear la manifestación de esas conductas, entrenando a fondo las señales que las motivan.
Los animales pueden aprender una nueva conducta o modificar una que ya existe.
Para el caballo aprender, y por lo tanto enseñarle algo, es establecer relaciones entre estímulos y respuestas, de manera tal que un estímulo produzca una respuesta determinada.
El estímulo puede ser el entorno o puede estar producido por el entrenador.
Si bien la capacidad de procesamiento de información del cerebro del caballo es limitada, tiene en cambio una increíble memoria, que vincula el estímulo con la respuesta, que se le presentará como si fuera una foto, durante muchos años.
Ejemplo: Un caballo que se desplaza por un lugar determinado, al que ya está habituado, y percibe el más mínimo cambio en él, como podría ser la presencia de un objeto, que el día antes no estaba, puede asustarse e intentar huir, pero también puede tener una tendencia a acostumbrarse a la variación de ese entorno y no asustarse, siendo ésta, una característica que varía bastante entre los caballos, producto de la cría selectiva que hicimos a partir de su domesticación.
Ésta ha dado caballos que se asustan más que otros, pero si bien puede haber una predisposición genética a comportarse de una manera o de otra, mediante el aprendizaje podemos mejorar estas situaciones hasta lograr caballos estables.
Si un caballo se asusta y trata de alejarse de algo y dejamos que practique esta conducta puede desarrollar rápidamente un hábito que cada vez lo repita más rápido y termine por último parándose sobre sus miembros posteriores o salir dando corcovos.
Si el caballo hace esto, habrá incorporado a su fobia una aceleración de sus extremidades, que es, como vimos, una manifestación del instinto de huida, que refuerza la respuesta al estímulo producido por la aversión o susto experimentado al principio.
Por esta razón es tan importante impedir la manifestación del instinto de huida, casi diríamos que unos de las claves de la doma y del entrenamiento es saber parar a un caballo que intenta experimentar la huida.
Finalmente diremos que esta sensibilidad, entre la relación estímulo-respuesta, es la que permite entrenar eficazmente a un caballo, por supuesto, si la entendemos y aprendemos a utilizarla en forma correcta.
Las teorías del aprendizaje, fueron estudiadas por científicos como: Pavlov, Watson, Skinner, quienes observaron, siguiendo el Método Científico, la adquisición de conductas en animales y en el hombre, y así llegar al estudio del comportamiento.
Esto se denomina en el animal: Etología (Conductismo Animal), y en el humano: Psicología (Conductismo Humano).
Mientras tanto, paralelamente, se han desarrollado estudios sobre Neuropsicología, Etología aplicada, Psicología evolutiva, que con el tiempo seguramente, ampliarán aún más el horizonte de la doma equina, por ser la ciencia misma, la manifestación del movimiento hacia hechos más avanzados del conocimiento.
Que en definitiva es, lo que lleva a una mejora en todos los aspectos de la vida.
La unión entre la psicología y la etología logra un entrenamiento que se basa en los patrones instintivos de la conducta de los animales sumados a los del aprendizaje.
El objeto de estudio del Conductismo Radical de Skinner es: la Conducta Operante, que es aquella mediante la cual el animal interviene en el medio y tras la cual alcanza situaciones que le influyen positiva o negativamente.
La Conducta Operante es función de los elementos que siguen a la conducta y no como en el condicionamiento clásico (Pavlov) que eran los que la precedían.
Esto determinó, que un estímulo es un REFORZADOR, si su presencia determina que ocurra una conducta deseada.
El aprendizaje
El entender con claridad la Evolución de los caballos y la teoría del Conductismo Animal, serán los ejes en los que se basará la interpretación de su aprendizaje y por lo tanto el poder realizar una doma con base científica correcta.
¿La habituación es un aprendizaje?
Es el más económico, sobre todo con el entorno, no obstante hay distintas formas de habituar.
El caballo acepta al jinete sobre su dorso por este proceso, como asimismo numerosas otras circunstancias: la cincha, la montura, el medio donde se encuentra, etc.
Para la habituación, en la más común de ella, no se hace nada para que el caballo aprenda, no se refuerza ni positiva ni negativamente, simplemente, se acostumbra.
Deberíamos lograr que los caballos se acostumbren o habitúen a situaciones novedosas, condicionando a fondo y repetidamente, para que el mismo responda a determinadas señales como podrían ser la de parada o de salida.
Este condicionamiento incluye dos tipos de aprendizaje:
- Condicionamiento operante: el caballo responde a señales dadas por el humano, a la mano o montado, mediante el refuerzo de una conducta determinada mediante la sección de la presión, o la entrega de una recompensa, ambos actos refuerzan la respuesta o conducta correcta.
- Condicionamiento clásico: transfiere estas señales aprendidas a señales más leves de las mismas o completamente nuevas.
La sincronización de señales
Es fundamental para que el caballo sea previsible, lograr que responda a señales, para esto, hay que lograr que el caballo se acostumbre al estímulo que produce una respuesta correcta de su parte.
Las señales deben ser claras y la respuesta debe emitirse ante una única señal, es decir, nunca debemos dar más de una señal para una respuesta y además no debemos eliminar la señal antes de que se produzca la conducta deseada o mantenerla por más tiempo, si la conducta deseada aparece.
Si no lo hacemos así, traerá conflicto al animal.
El famoso maestro francés de equitación François Robichon de la Guérinière, como ya comente antes, tuvo ya en cuenta, parte de los principios de la Teoría del Aprendizaje, producto de su observación y de sus conocimientos prácticos, diciendo en su tratado de equitación “Piernas sin manos y manos sin piernas” para indicar que se debía dar una única señal para una solo respuesta: Las riendas (manos) solamente para parar, desacelerar, paso atrás y piernas solo para avanzar, acelerar, girar la grupa, nunca ambas señales.
Otra conducta que hay que evitar es: “la indefensión aprendida”, que es la habituación, por parte del caballo, al dolor.
Esto ocurre por la presión exagerada, sobre todo en la boca, a través del freno y la no suspensión de esta presión cuando el caballo da la respuesta de parada.
Al no poderse liberar de la presión con la respuesta de parada el animal se habitúa al dolor y no para, es decir, ha sido domado de manera equivocada.
Esto se desarrolla perjudicando la salud del mismo, es el caso, por ejemplo.: de los caballos denominados “duros de boca” que suelen presentar lesiones en la embocadura.
Los caballos con indefensión aprendida presentan síntomas similares a la depresión en el humano.
Ritmo de habituación al estímulo
El ritmo de habituación al estímulo varía mucho entre las distintas razas y/o caballos individuales.
A veces este ritmo puede acelerarse aplicado dosis extremas de estímulos.
En el caballo funciona bastante bien como técnica de aceleración del entrenamiento, pero hay que tener al caballo inmovilizado y debemos acercar el estímulo o factor que asusta al animal de manera gradual.
De esta forma la inmovilidad evitará que exprese o manifieste el instinto de huida y el gradualidad de acercamiento hará que sufra muy poco estrés.
¿El castigo enseña?
Diremos algo respecto del castigo como forma de enseñanza: Definitivamente este hecho no funciona en la mayoría de los caballos, salvo cuando se aplica a menos de un segundo de la aparición del comportamiento no deseado (una patada, un mordisco), puede resultar eficaz, pero tampoco resuelve las causas de esa conducta que se castiga.
Cuando el castigo es tardío el caballo se asusta causando un gran conflicto que deteriora la conducta de éste, pudiéndose generar situaciones peligrosas para caballo y jinete. Mientras más tardío es el castigo, peor.
La adquisición de hábitos
Se dice que el caballo ha adquirido un hábito cuando da repuestas aprendidas de manera más automática.
Seguramente esto responde a que ya no ofrece conductas alternativas de ensayo-error.
Cuando se establecen conductas más estables, se han establecido conexiones nerviosas únicas para cada respuesta.
La formación de hábitos se basa en numerosas repeticiones, según cual sea la respuesta deseada, para que estas se vuelvan totalmente estables.
Condicionamiento Operante
El Condicionamiento Operante es la forma más importante de entrenamiento, mediante esta técnica: “El caballo aprende que la manifestación de una conducta va seguida de una recompensa”, Ej: La liberación de la presión ante determinada conducta.
EXISTEN DISTINTOS MODOS DE OBTENER UNA RESPUESTA POR CONDICIONAMIENTO OPERANTE.
Aquí te presento la tabla en markdown con 2 columnas y 3 filas:
| REFORZAMIENTO POSITIVO | REFORZAMIENTO NEGATIVO |
|---|---|
| Agregar estímulos: ADICIÓN | Reducción: SUSTRACCIÓN |
| Se da algo para recompensar una determinada conducta. Por ejemplo: Alimento. Lo negativo de estas técnicas es que la aparición de conductas no deseadas por el entrenador, son ignoradas. | Quitar algo para reducir el impulso motivador. Ej. La presión cede ante una respuesta correcta. |
El condicionamiento operante por refuerzo negativo, en los equinos, se basa en lo siguiente:
- Solo la conducta deseada tiene como resultado la liberación de la presión.
- La primera presión aplicada debe ser ligera, dado que posteriormente se convertirá en una señal.
- La presión debe aumentar de manera progresiva y solo debe cesar al aparecer la conducta deseada.
- Que ante la aplicación de presiones intermitentes, como fustas o piernas, no deben existir pausas mayores a un segundo, para que el caballo no perciba a la pausa como un refuerzo.
- La eliminación de la señal (presión): se elimina casi instantáneamente con el comienzo de la respuesta.
Esto es muy importante, pues el caballo tiene mala memoria de corto plazo y si la liberación no es, prácticamente instantánea, no vinculará la liberación de la presión con el estímulo de la presión.
Ventajas del refuerzo negativo sobre el positivo para el caso de caballos
- Asegura que la respuesta siga al estímulo.
- Las conductas se comprueban bajo el control del estímulo, en el caso del refuerzo positivo, se permiten otras conductas aleatorias del animal, antes que controlarlas mediante el estímulo. (Esta técnica, con refuerzo positivos, es muy utilizada en perros, delfines, etc.)
- Se pueden corregir y eliminar movimientos aleatorios. Aprende rápidamente la relación estímulo-respuesta. (No existe conflicto, ni movimientos aleatorios).
- El empleo de cabezadas y riendas, obliga al caballo a aprender sin practicar errores, como podría ser el “desbocarse”.3
- La suavidad de las señales se instala rápidamente, el caballo aprende a parar ante una señal leve de riendas y con pocas repeticiones.
Los caballos responden ante mínimas presiones.
La liberación de la presión es lo que condiciona la respuesta.
Dicho de otra manera podríamos decir: La presión estimula la respuesta y la liberación de la presión la entrena.
Cuando una señal produce la respuesta deseada, de manera permanente y constante, se dice que tenemos esa conducta bajo el control del estímulo.
Esta respuesta debe darse como resultado de la señal, pura y exclusivamente.
Para el caso del entrenamiento de caballos la mayoría de las conductas deseadas por el jinete están vinculadas con las extremidades por eso decimos que un caballo está bien entrenado, cuando el jinete tiene las extremidades del caballos bajo el control del estímulo.
Para la Teoría del Aprendizaje la respuesta, por parte del caballo, a la presión ejercida por la señal del jinete, es lo que afianza el aprendizaje.
Por lo tanto, la manera en que entrenadores y jinetes aplican las presiones determina en gran medida el futuro del caballo.
Cuando se aplica correctamente el mecanismo de la presión y liberación en en el adiestramiento, no se permite la aparición de conflicto.
Es importante destacar que, cuando comenzamos a entrenar con condicionamiento operante por refuerzo negativo, lo debemos hacer a fondo, es decir que se repita su práctica muchas veces, hasta habituar y no dejar la señal operante a medias y comenzar a usar algún otro tipo de señal, como podría ser la voz.
Es el caso que se puede dar cuando entrenamos la parada por refuerzo negativo, el caballo comienza a parar cuando hacemos la presión con la rienda, pero antes de que la habituemos totalmente, comenzamos a usar, por caso, el típico: “Soo!”, segundo antes de tensar la rienda, y el caballo comenzará a detenerse al escuchar este sonido sin que la respuesta de parada esté entrenada a fondo, por refuerzo negativo, y esto es fuente de conflicto en el futuro, por lo que cuando estos se manifiesten, deberemos volver a re-entrenar las respuestas que fallan, frente a una señal determinada.
Condicionamiento Clásico
El condicionamiento clásico se da cuando el caballo aprende a percibir la señal leve de la presión, de la señal más intensa, que viene inmediatamente después.
El entrenamiento consiste en llevar las presiones a su versión más leve, el caballo ya sabe responder perfectamente al entrenamiento por presiones, que lo hacen confiable.
En la vida natural, las presiones forman parte de la vida de manada e interaccionan mediante ellas con otros caballos.
Mediante el condicionamiento clásico, como dijimos, podremos pasar una señal leve, por ejemplo una de “asiento”, como indicación del inicio de una respuesta, por ejemplo: “la parada”, pero es muy importante que antes esté perfectamente entrenada la respuesta por refuerzo negativo.
Es muy importante que debajo de la señal de un condicionamiento clásico, de la respuesta, esté presente todo el condicionamiento operante por refuerzo negativo, de dicha respuesta, pues las señales del condicionamiento clásico son débiles y en situaciones de susto o miedo del caballo, solo el condicionamiento operante podrá controlar la situación.
Resumen final
En resumen, podemos hablar del potencial del entrenamiento correcto, en todas las disciplinas ecuestres, tanto para el caballo de salto como para el caballo de carrera, si siempre utilizamos los principios de la manera que hemos explicado, teniendo en cuenta el modo en que aprende el caballo, esto lejos de ser un trato despectivo, es respeto por esta especie que nos acompaña desde siempre.
Por esta razón se deben cumplir los diez principios siguientes:
- Las relaciones señal-respuesta, deben entrenarse con refuerzo negativo, desde el inicio, así se reducen las respuestas de movilidad aleatorias.
- Se debe mantener la sincronización del entrenamiento de presión – sesión, para que las señales se reduzcan rápidamente a señales leves, y se vuelva a presiones más potentes cuando surja un conflicto relacionado con una señal.
- Entrenar una señal por cada respuesta, los toques de fusta pueden servir de presión adicional.
- Entrenar una respuesta en cada momento determinado.
- Modelar una cualidad por vez, por ejemplo, ritmo, velocidad, etc.
- Entrenar las extremidades antes de colocar la cabeza y el cuello.
- Entrenar y favorecer la colocación natural.
- No agobiar al caballo con exceso de repeticiones, sobretodo antes de que las conductas se establezcan como hábitos.
- Emplear el entrenamiento libre de error para eliminar conductas hiperactivas.
- Recuerda que la recompensa hasta el nivel de sincronización es la eliminación de la presión, posteriormente se pueden adicionar caricias o recompensa de voz.
Siguiendo la aplicación de estos principios vas a obtener un caballo tranquilo, fiable y sano que, con toda seguridad, te permitirá disfrutar de él, de diversas formas, de acuerdo a tus preferencias ecuestres.
Espero que esta exposición resumida respecto a los conceptos teóricos, referidos a cómo aprenden los caballos, te motiven a estudiar más al respecto.
Cualquiera sea el método con que decidas domar o entrenar caballos, si lo haces con arreglo a los principios enumerados aquí, verás como tu caballo aprende y además está tranquilo, evitando sobre todo la confusión que es lo que más lo intranquiliza.
Todos los temas mencionados en este artículo, están mucho más desarrollados en sus aspectos teóricos y aplicación práctica en nuestro Ebook "Cómo domar y entrenar caballos paso a paso" al cual puedes acceder gratuitamente.
Y si lo que quieres es aprender sobre el terreno y convertirte en domador profesional, deberías conocer nuestro programa formativo. Ttendrás la oportunidad de vivir en nuestro centro ecuestre y experimentar el proceso de doma al completo con caballos jóvenes.
Continúa leyendo
Este artículo es exclusivo para miembros.
Para ver este blog completa el formulario
Accede al contenido completo
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios.









Comentarios
Deja tu comentario