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Doma y Entrenamiento de Caballos
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Dr. Paul McGreevy: especialista en comportamiento y bienestar de los caballos

En esta entrevista, hablaremos con el Dr. Paul McGreevy, profesor de Ciencias del Comportamiento Animal y del Bienestar Animal.

Con más de 23 años investigando científicamente el comportamiento y el bienestar de los caballos tanto en el Reino Unido como en Australia, el profesor McGreevy tiene mucho que contarnos.

Descubre qué es y cómo se aplica la Teoría del Aprendizaje y el apasionado mundo de la etología equina.

Si quieres saber cómo la ciencia apoya al sector equino, ¡esta entrevista es para ti!

Conoce al Doctor Paul McGreevy

El Profesor Paul McGreevy es instructor de equitación, veterinario y etólogo.

Ha publicado más de 150 publicaciones científicas donde comparte los resultados de sus investigaciones y las últimas innovaciones en la enseñanza de los animales, en especial los caballos.

Es coautor de la segunda edición de Equitation Science. Una obra reconocida a nivel internacional, escrita en colaboración con los científicos Andrew McLean, Janne Winther Christensen y Uta König von Borstel. Este libro integra la teoría del aprendizaje en el entrenamiento de los caballos, orientada a su bienestar y su comportamiento natural.

Cofundador y miembro honorario de la International Society for Equitation Science (ISES), una institución que fomenta el conocimiento sobre el comportamiento y el entrenamiento equino a través de sus programas educativos e investigaciones.

Actualmente es profesor en la Universidad de Nueva Inglaterra, Australia.

Un encuentro con Paul McGreevy

Profesor McGreevy, ¿por qué decidió dedicarse a la etología y cómo empezó su pasión por los caballos?

Para un niño como yo, loco por los caballos, el poder realizar estudios de vanguardia sobre el comportamiento equino fue un privilegio enorme. Que me paguen por hacer lo que más me gusta es increíble.

Yo me críe en las Tierras Medias (English Midlands), en Inglaterra. A mis padres no les gustaban tanto los animales como a mí. Mi madre, que se tomaba la limpieza muy en serio, espantaba a todos los gatos que veía en el jardín de una manera un poco obsesiva, decía que "los gatos asfixian a los bebés". Mi padre nos contaba historias espantosas sobre un pariente suyo que rescataba perros y los ataba a las patas de los muebles.

Claramente, mis padres no tenían nada que ver conmigo.

Cuando terminé la escuela, me puse a trabajar con un hombre que vendía caballos cerca de allí. Yo me encargaba de limpiar los establos, domar los caballos y todo el dinero que ganaba lo gastaba luego en herraduras. Allí mi hermana y yo pudimos aprovechar al máximo y canalizar nuestro amor por los animales. Fue así que comenzamos a ganar la experiencia necesaria para luego ser veterinarios.

Durante las vacaciones y los fines de semana, montábamos a caballo todo el tiempo. Con trozos de madera, fabricábamos obstáculos para saltar. También nos encantaba limpiar las monturas y todo el equipo, y cortar zanahorias para darles a los ponis. Por las noches, nos sentábamos en las vallas del corral para ver cómo nuestros caballos favoritos se relacionaban con los otros o simplemente pastaban. Cuando llegaban caballos nuevos, siempre estábamos allí para observar cómo se perseguían, amenazaban o peleaban, y también disfrutábamos de la velocidad y la fuerza que tiene el "Equus caballus".

Así pasábamos los días aprendiendo sobre el comportamiento y la organización social de los caballos.

Primero me gradué como instructor de equitación y luego como veterinario. Pero me di cuenta de que en ninguna de estas dos disciplinas me prepararon para entender por qué los caballos se comportan y aprenden de la manera en que lo hacen.

Así que, después de cinco años en la práctica veterinaria, decidí hacer un doctorado en comportamiento equino y eso es lo que me llevó a estudiar etología. Ahora tengo la suerte de poder combinar las tres disciplinas en mi trabajo.

¿Cuál es el objeto de estudio que ocupa la etología y qué importancia tiene este conocimiento en el comportamiento de los caballos y su interacción con los humanos?

La etología pura se centra en el comportamiento de cualquier especie animal en su entorno natural. Por el contrario, la etología aplicada estudia el comportamiento de los animales en contextos domésticos o controlados.

Los etólogos estudian aquellos comportamientos que se encuentran definidos en listas o inventarios llamados etogramas. El estudio minucioso de la etología equina proporciona un marco constructivo para el debate y la investigación científica de las características fundamentales que debe tener una buena interacción entre seres humanos y caballos.

El etograma equino nos revela cómo las analogías de las interacciones sociales entre los caballos también se pueden dar en varias interacciones entre humanos y caballos. Nos permite ver cómo algunas interacciones específicas entre un caballo y otro se corresponden con la interacción que existe entre el caballo y el ser humano, algunas de las cuales pueden ser directamente beneficiosas para el caballo, mientras que otras pueden ser inusuales o incluso anormales. También nos muestra cómo algunos comportamientos que les imponemos a los caballos pueden parecer naturales a primera vista, pero pueden llegar a ser inapropiados debido a su duración, regularidad o contexto.

Al aplicar cualquier modelo de interacción caballo-caballo a las interacciones caballo-humano, debemos aceptar que va a haber limitaciones porque hay algunas cosas que hacemos con los caballos que ellos nunca se hacen mutuamente. Estas limitaciones son especialmente evidentes cuando montamos a caballo. Pensar de esta manera nos puede ayudar a determinar si es válido extrapolar las interacciones intraespecíficas a un entorno interespecífico, como indican algunos métodos conocidos de entrenamiento ecuestre, y resaltar las limitaciones posteriores donde los seres humanos desempeñan el papel de la "yegua alfa" o líder en el manejo y entrenamiento de los caballos.

¿Qué es la Teoría del Aprendizaje y cuáles son sus fundamentos principales?

La teoría del aprendizaje es una rama de la psicología que explica la forma en que los animales (incluidos los seres humanos) aprenden sobre el mundo y los otros seres que lo habitan.

El aprendizaje permite a los animales utilizar la información que tienen sobre el mundo para adaptar sus respuestas a los cambios ambientales. Con el entrenamiento se establecen respuestas nuevas, desarrollando los comportamientos innatos deseados y eliminando aquellos no deseados.

Hay dos categorías principales de aprendizaje:

  • No asociativo: que supone un solo estímulo, como por ejemplo la habituación y la sensibilización.
  • Asociativo: que implica una relación entre al menos dos estímulos que se establecen. Estos se conocen como condicionamiento clásico (pavloviano) o condicionamiento operante (instrumental).

El condicionamiento clásico se basa en las asociaciones que se establecen entre los estímulos. Un ejemplo de condicionamiento clásico es cuando los sementales solo con ver el lugar de apareamiento presentan una conducta de cortejo por asociación.

El condicionamiento operante se centra en el efecto de ciertas respuestas. Tiene que ver con las formas en que el animal se desenvuelve en su entorno.

La mayoría de los sistemas de entrenamiento usan el condicionamiento operante, que se basa en el refuerzo y el castigo.

El refuerzo hace que las respuestas futuras sean más probables y el castigo las hace menos probables. Por ejemplo, el animal recibe una indicación (comando, disparador, señal o 'ayuda'), produce una respuesta y obtiene una recompensa (reforzador primario). Los reforzadores primarios son cualquier tipo de recurso con el cual el animal ha evolucionado y busca por instinto (por ejemplo, comida, agua, comodidad, sexo, juego, libertad, seguridad y compañía).

El condicionamiento operante se basa en la forma en la que se desenvuelve el animal en su entorno. Le permite al animal asociar acontecimientos sobre los cuales tiene control. Esto aumenta la capacidad de control del entorno y es la clave que marca la diferencia entre el condicionamiento operante y el condicionamiento clásico (que aumenta la previsibilidad).

El condicionamiento operante consiste en presentar u omitir alguna recompensa o castigo cuando el animal produce una respuesta específica. La probabilidad de que surja una asociación depende de la relación entre el primer evento y el segundo a través de cadenas de estímulo-respuesta-refuerzo. Lo que funciona para los caballos es la comodidad inmediata o el alivio inmediato de la incomodidad. El condicionamiento operante puede tener beneficios potenciales para el bienestar del caballo al mejorar la capacidad de elección.

En el condicionamiento clásico, las recompensas se asocian con estímulos, mientras que en el condicionamiento operante se asocian con las respuestas. Los jinetes utilizan el condicionamiento clásico cuando reemplazan las señales de presión con señales que eran previamente neutras, como los cambios en su posición (asiento). Es importante destacar que este uso del adjetivo 'clásico' no debe confundirse con su uso al referirnos a la equitación clásica, como la llamaban los antiguos maestros.

En el refuerzo positivo se añade un reforzador primario. El refuerzo positivo por sí solo no sirve para lograr una equitación segura, un entrenamiento efectivo o el mantenimiento prolongado de posturas extremas. Al igual que pasa con el castigo negativo, que sirve para reducir la probabilidad de un comportamiento mediante la eliminación de una recompensa, rara vez se utiliza en el caballo montado.

La palabra negativo en 'refuerzo negativo' indica sólo la eliminación de una influencia y no es una 'mala' modalidad "per se". La eliminación de la presión es el premio (reforzador). Los caballos entrenados saben asociar las respuestas reforzadas de forma negativa con las señales táctiles sutiles (por ejemplo, una tensión mínima de la rienda). Por lo tanto, después de la primera fase de entrenamiento (la doma inicial), en el entrenamiento ecuestre se combinan el condicionamiento operante y el condicionamiento clásico.

Poco se sabe acerca del uso del refuerzo negativo en los caballos porque, entre otras cosas, los datos derivados de las especies que normalmente se usan (principalmente ratas) en las investigaciones que se realizan en el ámbito de la psicología son de poca utilidad para la equitación (porque no se puede montar una rata).

La equitación en sí se sustenta en el refuerzo negativo pero, en el mejor de los casos, es muy sutil y requiere la liberación inmediata de la presión como una forma de recompensa instantánea. Si no se libera esa presión, esto puede causar conflictos y tener consecuencias conductuales y fisiológicas que pueden acortar la vida útil del caballo.

¿Cómo intervienen cada una de estas dos disciplinas (la Teoría del Aprendizaje y la Etología) en lo que se conoce como “Ciencia de la Equitación”?

Desde una perspectiva más humana, la equitación se basa en interacciones sutiles que se dan entre los caballos y los seres humanos. Nosotros influimos mucho en el comportamiento de nuestros caballos, ya sea en el trabajo a la cuerda o ensillado, a través de los estímulos de nuestras manos en las riendas y nuestras piernas en los lados del caballo, y de forma más sutil, con nuestro peso y el movimiento que realizamos sobre el asiento.

La etología equina nos demuestra cómo un caballo puede influir sobre otro. A través de la teoría del aprendizaje podemos saber cuán sutiles son esas influencias naturales y cómo nosotros los humanos podemos aplicarlas.

Una vez que aceptamos que no podemos montar a caballo sin aplicarle cierta presión (incluso con el peso de nuestro propio cuerpo) y que la presión impuesta desde el exterior a menudo produce cierta aversión, entonces podemos aceptar la necesidad de identificar los casos de refuerzo negativo.

¿Existe una diferencia sustancial entre el entrenamiento llamado tradicional y el entrenamiento que se desprende de la teoría del aprendizaje y la etología? El entrenamiento tradicional se ha visto empañado por el uso de terminología antropomórfica para describir el comportamiento equino y por la falsa idea de que el caballo es el culpable de un mal entrenamiento, así como también por el uso de términos poco útiles, tales como "ayudas naturales" y "antinaturales".

Además, en la doctrina actual del entrenamiento equino existen muchos obstáculos que hacen que el aprendizaje del caballo sea menos efectivo, como por ejemplo cuando se entrenan demasiadas respuestas de forma simultánea, haciendo que una señal anule a la otra (Lieberman, 1990).

Para complicar aún más el proceso de entrenamiento, existe una teoría tradicionalista que sostiene que la equitación es un arte en el que la ciencia no debe inmiscuirse, lo que genera una gran confusión en torno a la terminología que se usa en el entrenamiento de caballos y jinetes.

La técnica ecuestre ideal debería combinar arte y ciencia pero aquellos que estudian equitación se encuentran con que hay muy pocas variables medibles, como el tempo o ritmo, y con muchas otras que son más conceptuales, como la armonía, la soltura, el respeto y el liderazgo. Esta mezcla desequilibrada, sumada a la falta de medios empíricos para medir y de términos idóneos, explica en parte la confusión y el conflicto que surge muchas veces entre el ser humano y el caballo.

Para montar a caballo de forma efectiva es necesario aplicar correctamente el refuerzo negativo y saber transferir después el control de los estímulos a las distintas ayudas que se obtuvieron con condicionamiento clásico (como las que se realizan a través del asiento).

A medida que aceptemos la importancia que tiene la tecnología en la ciencia de la equitación, podremos vislumbrar un futuro mejor para esta actividad. La aparición de riendas con sensores (a través de los cuales podemos saber cómo usamos las manos para aplicar presión a la cabeza del caballo) es un ejemplo claro de que podemos combinar el arte de un buen entrenamiento y la ciencia de la equitación ética.

¿Podría decirnos cuáles son los principales objetivos de la ISES, de la que usted es miembro fundador?

La ISES (International Society for Equitation Science) reúne a entrenadores, científicos y veterinarios con el objetivo de promover y fomentar la aplicación de la investigación objetiva y así permitir que la práctica ecuestre avance ayudando, en última instancia, a mejorar el bienestar de los caballos en sus interacciones con los seres humanos.

La ciencia de la equitación tiene el poder de abordar tres problemas importantes:

-En primer lugar, ayuda a dilucidar el rol que desempeñan el refuerzo negativo y la habituación en los procesos de aprendizaje que se producen en los caballos que se usan para montar y competir.

  • En segundo lugar, aborda la necesidad de poder medir aquellas intervenciones humanas que puedan llegar a comprometer el bienestar de los caballos, lo que ayudará a las organizaciones de deportes ecuestres a determinar qué prácticas e intervenciones son aceptables desde el punto de vista del bienestar. Actualmente, algunos entrenadores utilizan con frecuencia ciertos dispositivos como látigos y espuelas. De hecho, en los niveles de élite, las espuelas y las bridas dobles (que ejercen una acción más severa que las bridas simples) son obligatorias. Si se instrumenta correctamente el uso de esos distintos dispositivos y se logra evaluar bien el dolor que ese uso conlleva, se podrá entonces definir cuál es el uso más adecuado y humano de dichos dispositivos.

  • En tercer lugar, y quizás lo más importante, a través de la ciencia de la equitación aquellos que ya son jinetes y los que aspiran a serlo aprenden a aplicar los principios básicos de la teoría del aprendizaje de forma adecuada.

Gracias a la ciencia de la equitación, conseguiremos montar a caballo de forma más segura y reducir la cantidad de problemas relacionados con el mal comportamiento.

También se reducirá el nivel de confusión que existe entre los jinetes y, por lo tanto, el conflicto que surge en los caballos. Además, nos proporcionará una base sólida para que podamos seguir avanzando en las prácticas de entrenamiento y en el diseño de equipos.

El comportamiento y bienestar de los caballos

¿Cuáles son los avances más destacados que se han logrado con las investigaciones científicas referidas al comportamiento de los caballos y su bienestar?

Es muy difícil enumerarlos, pero, en los 30 años que llevo estudiando etología equina y ciencia de la equitación, los logros más destacados de las investigaciones científicas en relación con el comportamiento y el bienestar de los caballos se refieren a:

  • Los estereotipos equinos (los llamados vicios) que surgen de las condiciones en que se manejan a los caballos.
  • La biomecánica y la física de la equitación.
  • Por qué el uso del látigo en caballos cansados no es tan efectivo como pensábamos.
  • Por qué los resultados del entrenamiento dependen de tres factores: la activación, el estado afectivo (estado de ánimo) y el apego (los vínculos que establecemos con el caballo y que el caballo establece con nosotros).
  • Cómo enmascaramos la incomodidad en los caballos y aumentamos el riesgo de lesiones en el jinete.
  • Cómo surgen las úlceras a partir de las condiciones en que se manejan a los caballos.
  • Cómo podemos realizar un entrenamiento ecuestre de manera ética y sostenible.

Uno de los obstáculos permanentes que nos encontramos a la hora de realizar un entrenamiento efectivo es la mala comprensión de la teoría del aprendizaje por parte de los jinetes. Si los jinetes novatos pudieran usar los principios del condicionamiento operante para evitar dar señales contradictorias a medida que aprenden a equilibrarse, muchos de los caballos en las escuelas de equitación notarían los beneficios inmediatamente.

Lo que hemos aprendido a través de los estudios del comportamiento humano debería garantizar que, desde sus comienzos, la ciencia de la equitación pueda desarrollarse de la mejor forma posible.

El punto central que hay que recordar es que la ciencia de la equitación mide sólo los parámetros medibles. Además, la intensa e indudable relación que mantenemos con nuestros caballos es imprescindible para complementar la comprensión de los enfoques efectivos que usamos en el entrenamiento y nunca se verá amenazada por los hallazgos científicos.

Lejos de tratar al caballo como un objeto, la ciencia de la equitación nos permite determinar qué técnicas de entrenamiento son efectivas, irrelevantes o abusivas.

Las personas que están relacionadas con el mundo ecuestre, ¿están informadas de estos conocimientos y los han incorporado de manera importante en sus prácticas diarias?

Cada vez que entrenamos o tratamos con caballos estamos utilizando métodos que han sido explicados por la ciencia de la equitación. Quizás los entrenadores y jinetes más experimentados ya estén utilizando métodos óptimos sin saber por qué lo hacen y cómo funcionan.

La ciencia de la equitación permite que las prácticas adecuadas sean lo más accesibles posible y no se fía mucho de aquellas metodologías patrocinadas por una determinada marca. Además, nos permite descartar cualquier sesgo que pueda llegar a utilizarse para hacer que algunos sistemas de entrenamiento nos resulten más atractivos que otros.

¿Cómo altera la interacción de los humanos con los caballos el comportamiento natural y bienestar de los mismos?

Desde el momento en que a un caballo le limitamos el alimento, la vida social o la libertad, ya lo estamos alterando. Por lo tanto, no podemos montar un caballo sin afectar su comportamiento natural y bienestar.

¿Cuáles son los indicadores y requisitos más importantes que debemos tener en cuenta para mejorar el bienestar de los caballos?

Muchos científicos y entrenadores ahora utilizan el marco de los Cinco Dominios para estudiar el bienestar de los caballos. Un ejemplo de este enfoque lo puede ver y descargar en este enlace.

¿Qué reformas se deberían llevar adelante en el sector ecuestre para mejorar el bienestar de los caballos?

Lo que la ciencia de la equitación hace es aportar soluciones, no sólo críticas. En el caso de la ISES, desarrolló un dispositivo que se coloca en la muserola y nos permite realizar mediciones. Ese es un ejemplo más de cómo podemos seguir avanzando, en base a pruebas, para garantizar el bienestar de los caballos.

También hemos promovido el uso de riendas con sensores en los deportes ecuestres, comenzando con la doma clásica. El Código de Ética de la ISES es otro buen ejemplo de cómo esta organización crea herramientas para que la equitación tenga un futuro sostenible.

¿Cree que existe una tendencia a asignar a los caballos algunos rasgos de conducta que son propios del comportamiento humano?

Totalmente. Podemos ver un ejemplo claro de eso en nuestro trabajo del 2019 sobre los prejuicios que algunos tienen al trabajar con yeguas.

Desde la perspectiva del entrenamiento de caballos a través del condicionamiento operante con refuerzo positivo o negativo, parece haber diferencia de opiniones en cuanto a cuál sería más humano y efectivo de aplicar. ¿Qué sería lo más recomendable para el entrenamiento de los caballos, sobre todo montados?

Cada uno tiene su lugar. En mi caso, cuando yo entreno y monto mis propios caballos combino el uso del refuerzo positivo (RP) y el refuerzo negativo (RN). Cada uno tiene sus ventajas (el RP va muy bien para premiar los cambios de marcha y las paradas) y desventajas (el RN puede ser excesivo y, por lo tanto, abusivo), pero el uso correcto de ambos depende completamente de los principios básicos de un buen entrenamiento: mucha constancia y una buena sincronización.

Con el RP se pueden cometer errores más leves y menos serios. pero es prácticamente imposible entrenar un caballo solo con RP porque para eso tendríamos que montarlo sin tocarlo, lo cual no es factible.

Como mencioné antes, es imposible montar un caballo sin aplicarle cierta presión (incluso con el peso de nuestro propio cuerpo). La presión impuesta desde el exterior causa, a menudo, aversión. Por lo que debemos aceptar el papel innegable que desempeña el refuerzo negativo y la necesidad de usar las presiones con el mayor cuidado posible.

¿Qué nos enseña la investigación científica actual, respecto a poder evaluar la capacidad de aprendizaje por refuerzo negativo de los caballos, y qué falta investigar sobre ello?

La investigación científica nos ha enseñado la importancia de una buena sincronización, la uniformidad a la hora de dar señales suaves (que preceden a señales más fuertes) y la eliminación de las presiones excesivas e innecesarias.

Debemos profundizar más en el uso de las riendas con sensores y las piernas como método de presión. De esa forma, entenderemos mejor cómo podemos realizar un refuerzo gradual e incluso sacar un mayor provecho de las recompensas o premios.

La tecnología que se usa para medir la tensión y la presión se podría utilizar también para medir las características de un entrenamiento efectivo, no solo la efectividad de las ayudas que le damos al caballo. Incluso podría proporcionarnos información objetiva y servirnos para probar nuevas tecnologías destinadas a aquellos jinetes que están geográficamente aislados.

En el caso de Australia, por ejemplo, que está alejada geográficamente de Europa, los jinetes de competición de ese país no pueden acceder tan fácilmente a niveles más altos de entrenamiento. Con las nuevas tecnologías que permiten realizar mediciones y evaluaciones, los jinetes de élite podrán contactarse con entrenadores que se encuentren en otra parte del mundo y recibir sus respuestas en tiempo real.

Nuestra mayor responsabilidad es no olvidar nunca que el bienestar del caballo es lo primero: montar a caballo es un privilegio y debemos estar agradecidos de que exista esa posibilidad.

Por lo tanto, todo entrenador debe saber aceptar las posibles limitaciones del aprendizaje equino y la confusión que los distintos métodos de entrenamiento puedan crear. Esto es muy importante sobre todo cuando comparamos la amplia gama de respuestas que se le piden al caballo entrenado y el número limitado de sitios en el cuerpo del animal donde provocar esas respuestas.

Dado que estamos tratando con un animal que, al menos hasta ahora, parece incapaz de sacar sus propias conclusiones, siempre debemos ser conscientes de los efectos potencialmente confusos que podemos causar cuando aplicamos señales de presión en una parte de su cuerpo, o la superponemos con otra, con el objetivo de obtener respuestas diferentes.

Las últimas investigaciones llevadas a cabo en otros países han arrojado resultados similares, lo cual refuerza la idea de que muchos problemas de comportamiento son el resultado de nuestras interacciones poco claras y de las expectativas imposibles que los seres humanos ponen en los caballos.

Por lo tanto, lo que se necesita es una reevaluación y reestructuración del entrenamiento ecuestre actual, dentro del marco de los principios del aprendizaje establecidos y probados empíricamente. Y ese es el fin que persigue la Ciencia de la Equitación.

¿Cuáles son los problemas de comportamiento más frecuentes en los caballos y por qué ocurren?

Los problemas de comportamiento más comunes en los caballos son manifestaciones de dolor y/o confusión. Ocurren porque el dolor es algo que pasamos por alto y damos por sentado que los caballos se portan mal porque sí.

¿Qué significa la lateralización en los caballos y qué importancia tiene en el entrenamiento de los equinos?

Los científicos del ámbito ecuestre cada día se interesan más en el tema de la lateralidad ya que cada vez se comprende mejor el impacto que tiene la dominancia de uno de los hemisferios cerebrales y las consiguientes preferencias motoras.

En los seres humanos, el hemisferio cerebral derecho se asocia a respuestas emocionales, incluso aquellas con efectos negativos (nerviosismo, angustia, miedo u hostilidad) mientras que en los roedores, la predominancia del lado izquierdo al moverse o girar se asocia a respuestas fisiológicas al estrés más aguzadas, lo que indica que la dominancia del lado derecho del cerebro y la velocidad de activación cortical están correlacionadas en estos animales.

Las respuestas de activación cortical en los caballos son importantes porque nos permiten descubrir el tipo de trabajo que se adapta mejor a cada individuo. Por ejemplo, en muchas disciplinas ecuestres se requiere una baja reactividad (por ejemplo, las rutas a caballo en las que se necesitan animales tranquilos), mientras que en otras, como las carreras de caballos, este aspecto es menos importante.

Dada la relación que existe entre la lateralidad y la emocionalidad, como ya hemos dicho, es posible que los criadores hayan influido involuntariamente en la lateralización de las razas mientras realizaban las distintas selecciones para controlar las respuestas de huida

Los caballos pastan desde una posición estacionaria, moviendo la cabeza y el cuello en un arco limitado, en un lado, por la presencia de la extremidad anterior adelantada. Después de cada paso, la acción del pastoreo sigue un arco medial a la extremidad adelantada. No hay evidencia de que la posición de la cabeza o el cuello indique que el caballo prefiera uno u otro ojo para vigilar. Aunque las patas delanteras se van alternando cuando el caballo pasta, el tiempo que algunos pasan con la pierna izquierda adelantada es generalmente más largo que con la derecha. Esto demuestra un sesgo direccional significativo para pastar con la pata delantera izquierda por delante de la derecha. Si el hecho de adelantar un miembro anterior durante el pastoreo refleja una mayor movilidad en ese lado de la línea media, entonces es posible que los cerebros de los animales que prefieren el lado izquierdo estén dominados por el hemisferio derecho.

Sin embargo, hay quien opina lo contrario y dice que la extremidad no adelantada es la más importante para la supervivencia porque soporta más peso, refleja una mayor agilidad en el lado que soporta el peso del animal y podría decirse que está mejor posicionada para lanzar al animal hacia la huida y realizar un giro a la izquierda que es más dominante (debido a la abducción de la pata delantera derecha en la fase de postura estática). Sin embargo, contrariamente a lo esperado, no parece haber una relación clara entre la pata delantera adelantada durante el pastoreo y la lateralidad durante el trabajo montado.

De hecho, las diferentes mediciones que se hicieron sobre lateralidad (como la pata delantera que el caballo prefiere al pastar o al alimentarse de un cubo, el ojo que prefiere para inspeccionar objetos nuevos, el desplazamiento lateral de los cuartos traseros en relación con el plano mediano y los patrones de tensión de las riendas durante la monta) indican que la relación que guardan entre sí es limitada o nula.

La única medida conocida de lateralidad tomada en caballos no montados que nos podría dar alguna pista sobre la lateralidad durante la monta es el desplazamiento de los cuartos traseros con respecto a la línea media.

¿Los caballos crean alguna jerarquía dentro de la manada? ¿Necesitan un jefe en el grupo?

¡Qué gran pregunta! ¡Y qué tema tan polémico! Les recomiendo a los lectores que lean lo que opina la ISES sobre jerarquía. Yo mismo contribuí a la confección de ese documento. Aquí está el enlace.

¿Podría enumerar 6 o 7 principios del correcto entrenamiento a tener en cuenta para conseguir un mejor aprendizaje del caballo?

Por supuesto. De hecho, hemos elaborado un trabajo en el que se explican los 10 principios del entrenamiento ético, que pueden leer.

Colaboración de científicos y propietarios de caballos

Existe el proyecto E-BARQ para la investigación equina a partir de las experiencias y observaciones de los propietarios de caballos, que no son científicos. ¿Cómo funciona este sistema y qué resultados se espera del mismo?

El Cuestionario de Evaluación e Investigación del Comportamiento Equino (E-BARQ, por sus siglas en inglés) es un proyecto científico que permite a todos los propietarios de caballos, independientemente de la raza, disciplina, edad o experiencia de su caballo, acceder a un formulario online con el que pueden generar informes.

Encontrará el cuestionario en https://www.e-barq.org. Para completarlo se tarda entre 20 y 30 minutos, Una vez completadas las preguntas el propietario recibe un informe en el que se describe el comportamiento de su caballo en 13 categorías diferentes, incluidas la capacidad de aprendizaje, la facilidad de monta, la audacia, la autonomía, la docilidad y la confianza.

Recientemente se han publicado estudios, basados en el E-BARQ que demuestran cómo envejecen los caballos, cómo su comportamiento a la cuerda puede anticipar comportamientos peligrosos una vez ensillados, cómo el número de jinetes que lo montan puede comprometer su entrenamiento e incluso cómo los jinetes y cuidadores masculinos pueden influir en su comportamiento.

El informe sobre cada caballo se presenta en un gráfico de “Compartir y Comparar” y con esta herramienta podemos hacer una evaluación del comportamiento y entrenamiento de nuestro caballo.

En primer lugar, este gráfico nos permite comparar el comportamiento de nuestro caballo con el de otros miles de caballos registrados en E-BARQ. Lo mejor de todo es que, debido a que es un sistema de evaluación continua, podemos volver a actualizar nuestro informe cada seis meses. De esta forma podremos visualizar cada nuevo grupo de puntuaciones, lo que permitirá detectar fácilmente las áreas en las que el caballo está rindiendo bien y dónde pueden necesitar ayuda.

Sabemos que el comportamiento de los caballos incide en el bienestar. Los caballos que presentan problemas de conducta o comportamientos peligrosos podrían llegar a comprometer su bienestar. Incluso los tratamientos que se realizan para corregir algunos problemas de conducta comunes en caballos domésticos pueden comprometer directamente su bienestar. Tales comportamientos pueden estar indicando la presencia de dolor, confusión o conflicto.

Por otra parte, entre los atributos positivos que tiene un caballo, se encuentran dos importantes rasgos de comportamiento: la audacia y la autonomía, que inciden en el miedo, la confianza y la sociabilidad de los caballos cuando estos interactúan con el entorno, los objetos, sus congéneres y los seres humanos. Un caballo tímido y socialmente dependiente es generalmente más difícil de manejar y entrenar que uno audaz y autónomo.

Estudios anteriores han demostrado que, en base a ciertos rasgos básicos del carácter, se puede predecir cómo será el comportamiento de un caballo, pero se ha investigado poco sobre la manera en que la edad del caballo y la edad que tenía cuando comenzó a ser domado inciden en su comportamiento. Tomando como referencia 1940 respuestas del E-BARQ, nuestro equipo analizó la importancia conductual que tienen la audacia y la autonomía en los caballos, y la relación que existe entre estas y la edad del animal.

Los resultados fueron reveladores con respecto a la relación que existe entre la edad de un caballo y su audacia y autonomía. Como era de esperar, los caballos más viejos eran más audaces que los más jóvenes. Sin embargo, los caballos que comenzaron a ser domados a una edad más avanzada eran menos audaces y autónomos que los que comenzaron a una edad más temprana. Además, algunas razas específicas presentaron también diferencias significativas con respecto a su audacia y autonomía, y lo mismo sucedió con las disciplinas ecuestres primarias.

Si comprendemos la incidencia que tiene la edad del caballo en sus rasgos de comportamiento, tendremos más posibilidades de encontrar el caballo adecuado para cada jinete y potencialmente también vamos a optimizar el bienestar.

El artículo de esta investigación se puede descargar de forma gratuita .

**¿Qué otras investigaciones se han realizado en este proyecto?*

  • Es común que los caballos presenten comportamientos peligrosos al ser montados: quieren salir huyendo, pararse en dos patas o corcovear.

Esto nos puede estar indicando varios aspectos de la experiencia inmediata, la historia y la salud de los caballos. También puede acarrear consecuencias serias para nuestra seguridad y el bienestar del animal debido a que normalmente no comprendemos el mal comportamiento del caballo y tratamos de corregirlo con métodos poco adecuados.

Para tratar el tema, nuestro objetivo con este estudio era identificar cualquier comportamiento durante el trabajo a la cuerda asociado con esos comportamientos peligrosos que se presentan durante la monta, basándonos en 1584 respuestas del E-BARQ.

  • En primer lugar, la disminución de casos de caballos que intentan salir huyendo está vinculada con la disminución de los problemas que se presentan al subir los caballos al remolque, el aumento de la confianza social con otros caballos y otros animales, la mejora del comportamiento de liderazgo y el aumento de la tolerancia a las limitaciones.
  • En segundo lugar, la disminución de casos de caballos que intentan pararse en dos patas está vinculada con la disminución de los problemas al subir al remolque, el aumento de la confianza social con otros animales y el aumento de la tolerancia a las limitaciones.
  • Por último, la disminución de casos de caballos que intentan corcovear se puede asociar con la disminución de los problemas al subir al remolque y el aumento de la confianza social con los caballos y otros animales, la mejora del comportamiento de liderazgo, el aumento de la tolerancia a las limitaciones y el aumento de la tolerancia a la manipulación de la cabeza (cuando se coloca la brida o la cabezada).

Estos hallazgos podrían ayudar a los jinetes y entrenadores a predecir comportamientos peligrosos antes de que se manifiesten por completo, y así evitar el uso excesivo de la fuerza al entrenar caballos problemáticos y, por lo tanto, mejorar la seguridad y el bienestar tanto de los caballos como de los jinetes.

Descarga de forma gratuita el artículo de esta investigación.

  • Para obtener buenos resultados con el entrenamiento ecuestre, los jinetes deben dar señales claras y uniformes.

Cuando las ayudas son contradictorias, el caballo puede confundirse, frustrarse o no responder. Por supuesto, cada jinete o entrenador de caballos difiere, más o menos, en la forma de dar las ayudas de entrenamiento porque cada persona varía en su peso, altura, estilo de montar, modo de mover las manos, experiencia y habilidad.

A través de este estudio, se investigaron las relaciones que existen entre el número de personas que monta o manipula un caballo y la respuesta del caballo a las ayudas durante el entrenamiento. Para ello, se analizaron los casos de 1819 caballos que figuraban en el E-BARQ. Se demostró que el número de jinetes o cuidadores a los que está expuesto un caballo se relaciona directamente con dos índices de comportamiento.

En concreto, a medida que aumentaba el número de personas que montaban o manipulaban al caballo, éste ere más difícil de acelerar y menos difícil de desacelerar que un caballo que contaba con menos jinetes o cuidadores. Esto indica que si aumenta el número de personas que montan o manipulan al caballo, el animal responderá relativamente menos a las piernas y al látigo que a las señales de las riendas.

Se puede acceder a la investigación y descargar el artículo.

  • Si existe una relación directa entre el sexo de la persona que interactúa con el caballo y el comportamiento del animal, es más bien algo anecdótico.

Esa relación entre el sexo de la persona y el comportamiento equino podría incidir en su bienestar si, por ejemplo, tenemos el caso de una yegua “difícil”. En nuestro trabajo, hemos estudiado el comportamiento de caballos montados y no montados, en base a las respuestas de 1420 encuestados en el E-BARQ.

Los resultados revelan que, entre los caballos manipulados y montados por hombres y mujeres, existen algunas diferencias con respecto al sexo de las personas. Los caballos montados o manipulados por hombres eran generalmente más difíciles de atrapar y estaban más a la defensiva cuando alguien se acercaba, pero eran menos propensos a tirar de las riendas o mover la cabeza. Estos resultados son fascinantes y darán lugar a nuevas investigaciones en este sentido. Esto nos confirma que es importante tener en cuenta el sexo del jinete o del cuidador a la hora de investigar el comportamiento equino.

El artículo de la investigación se puede descargar aquí.

Conclusiones sobre el proyecto E-BARQ

A medida que aumente el número de caballos analizados en el E-BARQ y con las traducciones online al francés, español y chino, la base de datos del proyecto nos brindará una cantidad cada vez mayor de conocimientos acerca del bienestar de los caballos y la seguridad de las personas que los montan y cuidan.

Todo el equipo de E-BARQ espera que cada vez más propietarios y jinetes puedan colaborar con este proyecto. Asegúrese de registrar a su caballo entrando al sitio web de E-BARQ.

Además, los usuarios de Facebook tienen acceso a todas las últimas investigaciones sobre comportamiento equino en la página de Facebook de E-BARQ.

Libros de Paul McGreevy

¿Cuáles son sus principales libros publicados, relacionados con los caballos y qué enfoque tiene cada uno de ellos?

  • Equitation Science (2018) (Ciencia de la Equitación) Escrito junto a Janne Winther Christensen, Uta König von Borstel y Andrew McLean, Wiley-Blackwell, Oxon. [Segunda edición]. ISBN-978-1-11924141-6. Este libro trata sobre etología, teoría del aprendizaje y biomecánica, y explica lo importante que es comprender cómo estas tres disciplinas se pueden combinar para ayudarnos a conseguir una equitación óptima y ética.
  • Equine Behavior - A guide for veterinarians and equine scientists (2012) (Comportamiento Equino – Guía para veterinarios y científicos ecuestres) W.B. Saunders, Londres. [Segunda Edición]. ISBN-978-070204337-6. Este libro habla sobre etología y cómo nosotros influimos en ella.
  • Why does my horse...? (1996) (¿Por qué mi caballo..?) Souvenir Press, Londres. [Ahora disponible como libro de bolsillo - También disponible en sueco e italiano]. ISBN 0-285-63562-X. Guía del propietario para resolver problemas de comportamiento equino, este libro se centra en la etología equina aplicada y la resolución de problemas para novatos.

Turismo ecuestre

¿Ha hecho alguna vez un viaje a caballo? ¿Puede explicarnos dónde y cómo lo ha vivido?

He realizado muchas rutas a caballo por el Reino Unido y Australia, incluido un viaje ecuestre de 8 semanas desde Victoria a Nueva Gales del Sur. He hecho excursiones a caballo en otros países como Chile, Islandia y Sudáfrica y he aprendido mucho sobre la cerveza, el terreno, la geografía, la fauna y la cultura ecuestre de cada región.

¿Le gustaría conocer Argentina montando un Peruano de Paso?

¡Claro! ¡Me encantaría!

Agradecimiento al Profesor McGreevy

Muchísimas gracias al Profesor McGreevy por esta entrevista. Estamos muy agradecidos por haber compartido su sabiduría y dedicarnos su tiempo en contestar nuestras preguntas con claridad y profundidad a nivel profesional.

A través de la comprensión del comportamiento equino conseguiremos mejorar la vida de los caballos y su relación con los humanos.

Esperamos que hayas disfrutado de la entrevista y que su contenido te ayude a entender mejor a tu caballo.

Te animamos a que colabores en estas investigaciones y compartas tus experiencias y que todos podamos aprender más sobre los caballos y así mejorar su bienestar.

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