Dra. Uta König von Borstel: La ciencia equina aplicada al bienestar y la cría de caballos
Hoy entrevistamos a la Dra. Uta König von Borstel, que nos ayudará a entender mejor el comportamiento de los caballos, así como los métodos de entrenamiento más apropiados para el bienestar del caballo.
Rodeada de caballos desde niña, su amor por ellos le llevó a dedicarse profesionalmente al estudio de los caballos y su mundo.
En 2003 estudió Ciencia Animal y en el 2007 Comportamiento y Bienestar Animal. Luego se especializó en comportamiento equino y la cría de caballos, en la Universidad de Guelph, Canadá. Logró su maestría con sus estudios de la genética animal y la cría de caballos.
Después de regresar a Alemania en 2008, empezó a enseñar ciencias equinas en la Universidad de Göttingen.
Sus indagaciones se enfocan en la interacción entre caballo y jinete, especialmente en los aspectos de fisiología del estrés y bienestar del caballo en los sistemas de alojamiento.
Participó en la fundación de la International Society for Equitation Science (ISES) y también sigue con las investigaciones de esta institución eminente que fomenta el conocimiento sobre el comportamiento y el entrenamiento equino.
En colaboración con los científicos Andrew McLean, Paul McGreevy y Janne Winther Christensen, la doctora König von Borstel es coautora de la segunda edición de Equitation Science. Una obra fundamental que integra la teoría del aprendizaje en el entrenamiento de los caballos, mientras se enfoca en el bienestar y el comportamiento natural de los equinos.
Actualmente es directora de la cátedra de Cría de Animales y Biología en la Universidad Justus-Liebig en Giessen. En su granja, pone en práctica las teorías que enseña en la universidad, aplicándolas en la cría de sus caballos hannoverianos.
Entrevista a la profesora Uta König von Borstel
Profesora König, ¿cómo comenzó su afición por los caballos? ¿Esta afición le motivó en la elección de su formación académica?
No recuerdo cuándo comenzó. Este amor y esta fascinación por los caballos han estado en mí desde que tengo memoria. Y sí, al principio me costó mucho decidirme. No sabía si debía estudiar algo relacionado con los animales, las plantas o incluso los minerales, o si debía especializarme en bovinos o en caballos.
Sin embargo, todos mis amigos, familiares y profesores lo tenían clarísimo: yo me iba a dedicar a los animales y, concretamente, a los caballos.
En ese entonces, me encantaban los caballos, practicaba deportes ecuestres y era una gran aficionada, pero no estaba segura de querer dedicarme profesionalmente a ellos. Ahora sé que mis amigos tenían razón y hoy tengo la suerte y el privilegio de estar en este punto donde no puedo separar mi afición de la profesión.
¿Cuándo y por qué decidió dedicarse a la cría de caballos y por qué a la raza Hannoveriana?
A mis padres, que eran agricultores, les gustaban los caballos, y mis abuelos y bisabuelos se dedicaban a la cría de caballos, así que supongo que el interés por estos animales está en mis genes.
Además, nací en Celle, en el estado de Baja Sajonia (Alemania), un lugar con una gran tradición ecuestre, principalmente por los caballos hannoverianos. Crecí en un pueblo cercano donde existe, entre otras cosas, un centro de pruebas de rendimiento para sementales, y pasaba mucho tiempo con los caballos de una familia amiga que justamente criaba hannoverianos.
Así que el primer caballo que monté fue un hannoveriano y es la raza con la que me crié. Me gusta su capacidad atlética y su versatilidad, y también la forma en que están conectados con la historia de mi familia.
Cuando me instalé con mi esposo en su granja, después de haber vivido varios años en diferentes países, me pareció que ese era el momento adecuado para volver a criar mis propios caballos. Aunque también me gustan mucho los caballos islandeses, mi esposo y mi suegro prefieren los caballos grandes. Según ellos, esos son caballos de “verdad”. Así que, en cierto modo, tuve que "ceder".
Nuestra primera yegua fue un regalo de bodas que me hizo mi marido. Era una hermosa potra hannoveriana, muy elegante, pero que tenía mucha sangre Trakehner y raíces árabes.
¿Por qué considera que es importante que los criadores apliquen los conocimientos que aporta la ciencia de la equitación?
La cría de caballos, particularmente en Alemania, se basa mucho en la tradición. Salvo en algunos pocos casos, los criadores son muy reticentes a los nuevos conocimientos y si los aceptan, es de forma muy lenta.
Por ejemplo, la facilidad que tiene el caballo para la monta es uno de los rasgos más importantes para los jinetes y, por lo tanto, también lo es en la cría de caballos.
Sin embargo, es muy difícil evaluar objetivamente este rasgo debido a varias razones, ya que está directamente relacionado con las percepciones (subjetivas) del jinete. Además, existe una falta de criterios objetivos de evaluación y los jueces carecen de las herramientas para distinguir entre los resultados del entrenamiento y los efectos de las características innatas que determinan la facilidad que tiene el caballo para la monta.
Podríamos hacer una selección mucho mejor de este rasgo si usáramos criterios y métodos de evaluación más objetivos.
Del mismo modo, con respecto a otras características, se podría mejorar la cría de caballos si pudiéramos distinguir mejor entre los efectos que produce el jinete y las capacidades innatas del caballo. La ciencia de la equitación puede contribuir en gran medida a diferenciar mejor estos efectos.
¿Existe por parte del conjunto de los criadores, un verdadero compromiso con estos conocimientos?
No.
¿Cuáles son los objetivos en la cría de sus caballos?
En función de sus movimientos y de su personalidad, trato de criar caballos sanos, equilibrados y con una alta capacidad atlética.
Que sean particularmente adecuados para la doma clásica de alto nivel, pero que, al mismo tiempo, puedan utilizarse en otras disciplinas como competiciones, saltos de obstáculos o rutas ecuestres.
A pesar del antagonismo genético que existe entre la doma clásica y el salto, creo que no es bueno enfocarse en una sola disciplina, especialmente en la doma. Porque, con el tiempo, tendremos caballos altamente especializados en una cosa, pero que no nos sirven para otras.
Desde un punto de vista ético, esto supone un problema, ya que la gran mayoría de los jinetes no son altamente especializados y prefieren tener un caballo versátil, y eso ya crea conflictos entre el jinete y el caballo.
Por otro lado, esta cría tan específica conlleva problemas de salud. Además, en su origen, la doma clásica nunca pretendió ser un fin en sí mismo, por lo que en cierto modo es un poco paradójico que hoy en día exista la necesidad de criar caballos especializados en esta disciplina.
¿A qué edad considera conveniente que el potro deje de alimentarse de su madre?
Es difícil responder a esa pregunta de forma general. Para realizar el destete hay que tener en cuenta los recursos que tenemos para el potro, la yegua y la futura cría, en caso de que la yegua esté preñada. También hay que pensar en qué condiciones vamos a criar a esos animales.
Si la yegua está sana, en buen estado y no está preñada de nuevo, se la puede dejar sin problemas con el potrillo durante un año más o menos, especialmente en aquellas regiones donde es posible mantenerlos afuera o en un recinto espacioso, también durante el otoño y el invierno.
Por otro lado, la mayoría de nuestros trabajos de investigación no lograron demostrar que el destete precoz sea contraproducente, incluso si se hace a los 4 meses.
Sin embargo, no creo que esto baste para probar la falta de diferencias en el nivel de estrés, sino más bien se debe, por ejemplo, a la falta de comparabilidad de las respuestas al estrés en diferentes edades.
Así que, en circunstancias normales, yo no recomendaría destetar a los potrillos antes de los 6 meses de edad.
Según mi experiencia, la naturaleza es sabia y por algo los animales evolucionaron de esta manera. Por ejemplo, en el caso de las yeguas salvajes, amamantan a sus crías durante aproximadamente un año hasta que nazca el próximo potrillo, siempre y cuando el estado nutricional de la yegua lo permita. Las medidas que tomamos los seres humanos casi nunca logran superar a la evolución en ese sentido.
Por lo tanto, yo personalmente, no desteto nuestros potros antes del año aproximadamente. Y no hago cruzar las yeguas cada año, para evitar que el potrillo tenga que competir por los recursos con el nuevo embrión.
¿Qué importancia tiene la forma en que se cría y el uso en la salud y el bienestar de los caballos?
La forma en que se cría un caballo determina su estado de salud y su carácter. Por ejemplo, el caballo joven necesita criarse junto a otros caballos para desarrollar completamente sus habilidades sociales. Y, a ser posible, el grupo debe ser grande para incluir caballos de distintas edades.
Además, es muy importante que los caballos jóvenes realicen el ejercicio físico necesario para desarrollar un sistema esquelético sano y fuerte.
En los caballos que viven en grupo en un establo se ha comprobado que la cantidad de ejercicio que realizan durante el pastoreo es muy baja para un desarrollo esquelético óptimo, y que, si aumentamos esa cantidad, los resultados serán muy favorables.
Lo que nunca debemos hacer es tener un caballo joven y sano en un box individual, ya que esto es perjudicial tanto para su salud física como mental.
¿En su opinión, cuáles son los retos más importantes a los que los criadores de caballos deberían prestar atención?
Para esa pregunta, hay tantas respuestas como razas de caballos:
- Para algunas razas, el mayor desafío consiste en gestionar la diversidad genética y evitar las enfermedades hereditarias.
- Mientras que los problemas a los que se enfrentan en otras razas, son los fenotipos demasiado extremos, los riesgos que estos suponen para su bienestar y el riesgo de caer en desgracia social.
- En la práctica, también el factor económico representa uno de los mayores problemas para muchos criadores de caballos.
Personalmente, también creo que los criadores deberían hacer un esfuerzo y asegurarse de que las personas que compran sus caballos van a adoptar buenos métodos de entrenamiento y los van a tener en buenas condiciones que garanticen su bienestar.
Genética de los caballos
¿Ha utilizado las técnicas de clonación o de trasplante embrionario en su programa de crianza?
Hasta ahora no las he usado en nuestros caballos. De hecho, estas técnicas son mucho menos comunes en el mundo ecuestre y menos aceptadas en nuestra sociedad que en América del Sur, por ejemplo.
Sin embargo, de vez en cuando las usamos con el ganado vacuno. Para nuestra boda, le regalé a mi esposo un paquete de embriones de vacas lecheras. Lamentablemente, de ese paquete de seis sólo ha nacido un ternero y, para colmo, macho. Eso sí, hoy en día es un gran reproductor bovino que ha ganado premios en los rankings nacionales.
¿La endogamia, en la cría de caballos, se presenta en alguna raza en particular, o es un fenómeno aislado?
La endogamia se puede definir simplemente como la reproducción entre individuos emparentados. De ese modo, dependiendo de cuánto se retroceda en el pedigrí, la endogamia está presente en cualquier población de caballos.
¿Qué porcentaje de endogamia puede considerarse un problema y qué recomienda hacer en estos casos?
En ciencia, decimos que se debe evitar un aumento de más del 1% anual en una población, pero por supuesto este número no significa mucho para el criador individual.
En la práctica, hay que tener en cuenta muchos más factores, como el tamaño total de la población, el estado de salud general, la prevalencia de enfermedades hereditarias, etc.
Actualmente, la mejor solución que la ciencia tiene es el uso de programas de cría que minimicen la endogamia. Se recomienda realizar los apareamientos en base a la teoría de la contribución genética óptima. Sin embargo, el problema es que cuando tratamos de evitar la endogamia, el grado de parentesco aumenta en la próxima generación, por lo que, en esa segunda generación, será aún más difícil evitarla.
En aquellas poblaciones de caballos donde la endogamia es un problema, ya sea porque los criadores la consideran una buena práctica o debido al pequeño tamaño de la población, las asociaciones de cría deben hacer uso de los programas de apareamiento antes mencionados.
Estos programas minimizarán la endogamia durante varias décadas y ayudarán a los criadores a encontrar padrillos óptimos para sus yeguas. Incluso podrán poner límites al porcentaje de consanguinidad máximo permitido para un apareamiento determinado.
¿Influye la genética del caballo en su comportamiento, o éste depende más del tipo de entrenamiento y manejo que se haga del caballo?
La selección realizada para modificar el comportamiento equino (por ejemplo, para lograr animales más dóciles) fue lo que impulsó la domesticación. Por eso no es raro que la mayoría de los rasgos de comportamiento sean algo que se hereda y, por lo tanto, puedan modificarse con bastante facilidad a través de la cría selectiva, siempre que se utilicen métodos objetivos de evaluación y selección.
Sin embargo, el entorno, es decir, la forma en que criamos, entrenamos e interactuamos con los caballos, influye mucho más en el comportamiento.
El comportamiento del caballo
¿Podría resumirnos cómo aprenden los caballos a dar respuestas seguras a las ayudas del jinete?
En primer lugar, es importante, que el caballo se sienta seguro y a gusto con las cosas nuevas que le enseñamos al darle una nueva ayuda, por lo que debemos seleccionar un lugar que le resulte familiar y donde pueda estar cerca de sus compañeros de tropilla.
Solo cuando el caballo esté relajado pero atento, podrá probar nuevas respuestas conductuales sin mostrar reacciones de huida o incluso de lucha que puedan resultar peligrosas.
- Recomiendo empezar a enseñar al caballo, desde el suelo con algunas respuestas muy básicas, como la parada o la salida hacia adelante, para poder tener al caballo bajo control en diferentes situaciones. Lo ideal es usar ya desde el suelo las mismas señales (en el caso de señales táctiles) que luego usaremos al montarlo. O al menos, señales muy similares. Una vez que el jinete lo monta, entonces al caballo le resulta mucho más fácil saber lo que se le pide. Esto da lugar a menos confusión y, por lo tanto, menos situaciones peligrosas. Al principio, es posible que tengamos que llevar al caballo a determinadas situaciones para lograr la respuesta correcta a una señal.
- En otras sesiones de entrenamiento, comenzaremos a habituar al caballo a una serie de estímulos asociados con la monta, como llevar la montura o la cincha. Más tarde debemos añadir algo de peso en el lomo. Esta habituación se debe realizar de una manera gradual para evitar las reacciones producidas por el miedo.
- Una vez que el caballo ya no muestra ninguna reacción a la montura y al resto del equipo, y lo tenemos bajo el control del estímulo básico para lograr que se detenga, avance y gire desde el suelo, podemos montarlo y trabajar desde allí con las señales que ya conoce.
En todas las etapas es importante respetar los principios de la teoría del aprendizaje.
Por ejemplo, eliminar la presión si el caballo muestra la respuesta correcta y dividir todo el proceso de aprendizaje en distintos pasos para que le resulte más fácil al caballo. De esa manera, le iremos dando forma a las respuestas gradualmente hasta conseguir la respuesta definitiva.
Si además le agregamos el refuerzo positivo al trabajo, recompensando con una caricia o comida, conseguiremos aumentar la motivación y fomentar una actitud positiva.
¿Qué respuestas dan los caballos al miedo? ¿Es posible controlar estas respuestas mediante el entrenamiento?
Los caballos responden al miedo tanto de manera conductual como fisiológica, y estas respuestas dependen mucho del animal y la situación.
En cualquier caso, sin embargo, es perfectamente posible controlarlas a través del entrenamiento:
- La habituación directa a los estímulos que inducen el miedo es muy efectiva, aunque al principio, conviene limitarse a estímulos similares.
- Entrenar al caballo para que responda bien a nuestras señales también es muy efectivo, porque un caballo que está bajo el control del estímulo de nuestras ayudas no se distraerá tan fácilmente con el estímulo del miedo y, en su lugar, se concentrará en nuestras señales.
Algunas investigaciones señalan que los caballos que están entrenados para adoptar una determinada actitud normalmente asociada con un comportamiento tranquilo, también responden fisiológicamente con niveles de miedo más bajos cuando se les pide que adopten la misma actitud en una situación que les produzca miedo.
¿Son elevados los mecanismos cognitivos de los caballos? ¿Podemos decir que los caballos sienten y piensan?
Sí, por supuesto. Sabemos con certeza que los caballos pueden experimentar diferentes emociones. Los caballos también pueden pensar, aunque a nivel evolutivo es muy diferente en comparación con los seres humanos. Es posible que los caballos no sean capaces de razonar, al menos no con la misma capacidad nuestra, pero, por ejemplo, son capaces de procesar los recuerdos y obtener información a partir de ellos.
¿Qué factores influyen en las habilidades cognitivas y sociales de los caballos?
Esas habilidades son rasgos complejos y, por lo tanto, están influenciadas por una amplia variedad de factores genéticos y externos.
Además de la predisposición de la raza y la composición genética de cada individuo, existen otros factores externos que influyen mucho, como la experiencia, especialmente la que se adquiere a una edad temprana con otros caballos y con los seres humanos.
En términos generales, un entorno rico y diverso permite el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales sólidas. En el caso de los caballos jóvenes, esto implica la convivencia en grupo y salir a pastar lo máximo posible.
También se ha demostrado que los caballos son capaces de "aprender a aprender". Por lo tanto, es aconsejable que nosotros, los seres humanos, estemos en contacto con los caballos jóvenes y les pongamos distintos retos de aprendizaje. Eso les puede ser útil más adelante, cuando tengan que aprender cosas relacionadas a la monta.
El uso de determinados frenos o filetes y el manejo de las riendas, ¿influyen en la detección por parte del caballo de los puntos de activación (puntos de gatillo) y del dolor?
En nuestros trabajos de investigación no hemos encontrado grandes diferencias en los puntos de gatillo con respecto a los diferentes frenos.
Estos estudios demostraron que no existen diferencias en la aceptación voluntaria de la tensión de las riendas cuando se usan con distintos frenos y bridas sin bocado, a menos que las bridas fueran mucho más duras (es decir, con una muserola dura y delgada o bocados con acción de palanca).
Sin embargo, según el modo en el que llevemos las riendas, el caballo percibe las diferencias. Los caballos montados por jinetes que mantenían un contacto menos estable de las riendas mostraron muchas más reacciones con respecto a los puntos de gatillo, y los jinetes que sostenían las riendas en una sola mano lograban llevarlas de forma más estable.
Lo que marca la diferencia no es tanto el equipo sino la forma en que nosotros, como jinetes, actuamos sobre el caballo.
También vimos que los jinetes que usan un tipo de bridas que impiden la apertura de la mandíbula (es decir, bridas que llevan muserola como en el caso de la doma clásica, por ejemplo) montan con mayor tensión en las riendas. Esto afecta el bienestar del animal, ya que en este caso la única forma que tienen los caballos para evadir la presión es (hiper) flexionando el cuello.
Es común escuchar en los centros de equitación la expresión: “Este caballo es perezoso, no le gusta trabajar.” ¿Son los caballos perezosos o quizás estos comportamientos están vinculados con la forma en que han sido entrenados?
Biológicamente, los caballos han evolucionado para desplazarse grandes distancias, pero al mismo tiempo para ahorrar energía. Aunque, si se les da a elegir, prefieren evitar los desplazamientos innecesarios, especialmente en una marcha más rápida, pero, si hace falta, se pueden mover con total facilidad a una mayor velocidad y en distancias más largas.
Por lo tanto, un caballo sano y bien entrenado debería avanzar voluntariamente y continuar haciéndolo a menos que se le pida que haga otra cosa.
Según mi experiencia, cuando dicen que un caballo es perezoso, sobre todo cuando no lo ha sido antes o cuando se muestra más perezoso con un jinete que cuando se mueve libre, es porque tiene algún dolor.
Por ejemplo, los cascos mal recortados, un herraje inadecuado, una montura mal ajustada y un sinnúmero de condiciones menos obvias le pueden causar al animal dolor, más o menos permanente, y esta situación puede empeorar cuando el caballo se mueve con el jinete encima.
Un mal entrenamiento también puede ser la causa de ese dolor o esa frustración, o puede haber desensibilizado al caballo con respecto a las ayudas del jinete. Dependiendo de su carácter, algunos caballos se vuelven difíciles de montar, pero muchos otros simplemente responden con desgana, lo que nosotros percibimos como pereza.
¿Cómo podemos determinar qué caballo es más fácil montar? ¿Qué determina la facilidad de montar a un caballo?
(Risas) Esta es una de las preguntas de la investigación y llevo trabajando en ella unos 10 años, y hasta ahora, no he encontrado una única respuesta...
Hay que tener en cuenta muchos aspectos: la capacidad del caballo para entender y aprender nuestras señales; su carácter con respecto, por ejemplo, a la forma en que reacciona a nuestros errores o las perturbaciones externas; su conformación y la forma en que se mueve (por ejemplo, cómo influye la estructura de la cuartilla); lo sensible, equilibrado y flexible que el animal es, etc.
Por ejemplo, la aparición de determinados patrones de comportamiento y de tensión de las riendas nos puede ser muy útil para medir de forma más objetiva la interacción entre el caballo y el jinete, pero, por supuesto, esto comprende solo una pequeña parte de lo que sería la capacidad del caballo para la monta. Además, tendríamos que diferenciar muy bien los efectos del jinete de los efectos del caballo, y esto es difícil en la práctica.
Doma y entrenamiento de los caballos
Aparte de criar caballos, también los entrena. ¿A qué edad empieza el entrenamiento de los caballos criados por usted?
Los caballos aprenden de todas y cada una de las interacciones que tienen con nosotros. Así que, en realidad, empiezo a entrenarlos desde el primer día de vida. O incluso antes, ya que manejo y entreno las yeguas, y la relación que estas tienen con nosotros influye en gran medida en la actitud que tendrá el potro hacia los humanos.
Cuando realizo las distintas tareas diarias, como limpiar el establo, si hay un potrillo en el medio, le pido que retroceda o gire a la izquierda o a la derecha, aplicándole presión con la mano. A ser posible, en las mismas zonas del cuerpo que más tarde se usarán a la hora de montar.
De esta manera, los potrillos comienzan desde el principio a incorporar el concepto de ceder a la presión y cuando empiezo a montarlos, les resulta mucho más fácil aprender el paso atrás o los giros.
¿Realiza sobre ellos algún trabajo a la mano (no montado) desde temprana edad?
Sí, como expliqué anteriormente, empiezo a una edad muy temprana, aunque lo hago de una manera más lúdica que en las sesiones de entrenamiento planificadas. Por ese motivo, les exijo muy poco y de forma muy gradual.
Además, dado que a menudo trabajo solo con nuestros caballos, tengo la ventaja de que ellos, antes de montarlos por primera vez, ya conocen bastante bien algunas ayudas básicas, como la parada, la marcha o los giros. Así como los estímulos que pueden asustarlos durante la monta.
Por ejemplo, el otro día nuestra hija de 4 años se subió a una valla y cuando me di cuenta, le había colocado una maceta -de plástico- a una yegua joven sobre el lomo. Obviamente, por la seguridad de nuestros hijos, no recomiendo hacer esto, pero son cosas que pasan. Y de esa manera u otras similares, nuestros caballos aprenden desde un principio a no tener miedo si algo les toca el lomo o se les cae encima.
Cuando la maceta finalmente se cayó al suelo, la potra simplemente la miró porque no era la primera vez que le pasaba algo así. De esa manera, al caballo no le resulta estresante cuando lo empiezan a montar y es mucho más seguro para mí.
Como empiezo tan pronto, puedo dividir el proceso de enseñanza en pasos muy pequeños, añadiendo primero la montura, más tarde el jinete sobre el lomo, y así cada nuevo estímulo se suma a los que ya conoce.
*Los jueces y jinetes en las competiciones ecuestres buscan una determinada posición de la cabeza y el cuello del caballo. ¿Cómo se puede lograr esta posición sin que interfiera en su comportamiento?
Lo ideal sería entrenar un caballo sin encasillarlo en una actividad determinada, sino más bien dejarlo que descubra por sí mismo con qué actividad se siente más cómodo. Si realizamos el entrenamiento adecuado, a medida que el caballo progresa y se asienta, lo más probable es que obtendremos los resultados que deseamos.
Sin embargo, este proceso puede tomar su tiempo y muchos jinetes quieren que el caballo se vea perfecto ya, y una determinada postura de la cabeza y el cuello suele impresionar a los jueces o al público.
En estos casos, en lugar de forzar al caballo con las riendas u otros aparatos para lograr una postura deseada, lo que los jinetes deberían hacer es utilizar técnicas para lograr esas posturas de forma gradual con ayudas específicas para marcar esos cambios en la postura de la cabeza.
¿Qué influencia tienen las distintas disciplinas ecuestres, como la monta western o el dressage, y la capacidad de aprendizaje del caballo en su conducta cuando se monta?
En cada disciplina existen diferentes enfoques para enseñar a los jinetes cómo comunicarse con su caballo, y probablemente dichos enfoques tiene que ver con los orígenes. Por ejemplo, las disciplinas relacionadas con el trabajo o inspiradas en el arte.
Según lo que yo observé, en el caso monta western (“Western Riding”), lo que se hace es dividir la comunicación con el caballo en pasos y ayudas bastante simples, y que tanto el caballo como el jinete pueden distinguir fácilmente. De esta forma, a un jinete principiante, los conceptos básicos les resultan relativamente fáciles de aprender. Disminuyen así las probabilidades de que los jinetes den ayudas contradictorias que puedan confundir o estresar al caballo.
En otros estilos de equitación se suele hacer hincapié en el arte de montar a caballo y se pone mucho énfasis en la compleja interacción de las diferentes ayudas. Esto hace que sea mucho más difícil para un jinete principiante aprender las señales básicas para controlar un caballo, lo que a menudo se traduce en una mayor confusión, o incluso estrés, y castigos inadecuados para el caballo.
Por el contrario, cuando a un jinete las teorías ecuestres le resultan fáciles de seguir, el caballo puede aprender más rápido y mantenerse más tranquilo porque el jinete le pide las cosas de manera más clara.
Además, existen diferentes disciplinas que suelen hacer más hincapié, por ejemplo, en una conducta relajada y tranquila, y no en un comportamiento agitado y sobreexcitado, lo que da como resultado un nivel distinto de relajación, y a su vez también influye en la capacidad del caballo para aprender nuevas tareas.
Actividades en el turismo ecuestre
¿Ha disfrutado de unas vacaciones a caballo en algún país?
No, de hecho, la última vez que me tomé vacaciones por más de 2 días fue hace casi 20 años. Pero gracias a mi trabajo puedo viajar bastante a otros países y visitar algunas instalaciones ecuestres increíbles.
Además, he vivido y trabajado con caballos en varios países como Islandia, Suecia y Canadá, que son lugares a los que muchos alemanes suelen ir de vacaciones. Este trabajo también incluye muchas actividades como el arreo de ovejas a caballo, es decir actividades que otros desearían hacer en sus vacaciones.
¿Cuáles considera que son las mejores razas equinas para el turismo ecuestre?
Yo no elegiría una raza en particular. Según el tipo de terreno y actividad, las exigencias son distintas, pero lo que más importa es que los caballos tengan un carácter tranquilo, que sean mansos, resistentes y seguros, con mucha paciencia para tolerar los errores de los jinetes.
¡Y creo que los caballos Peruanos de Paso cumplen con todos estos requisitos!
Veo que conoce los caballos Peruanos de Paso, ¿alguna vez los montó?
Sí, por supuesto, he oído hablar de ellos. Me han pedido asesoramiento sobre desmitis del ligamento suspensorio, una enfermedad hereditaria que lamentablemente afecta sobre todo a los caballos peruanos.
Por desgracia, todavía no he tenido la oportunidad de montar uno, pero por supuesto me encantaría probarlos. Conociendo a otros caballos de paso, ¡me imagino lo bien que se debe montar en ellos!
¿Conoce Argentina? ¿Le gustaría montar un caballo Peruano de Paso por tierras argentinas?
Todavía no, pero hace tiempo que quiero ir a Argentina (¡me encanta el tango!). Viajar por Argentina en un caballo peruano me parece la combinación perfecta.
Agradecimiento y conclusiones
Muchas gracias a la Dra. Uta König von Borstel por compartir sus conocimientos con nosotros.
Es un privilegio haber descubierto cómo los estudios en la ciencia de la equitación ayudan a mejorar el bienestar de los caballos.
Esperemos que estos estudios y sus resultados sean compartidos lo antes posible con los criadores, las personas que se dedican al turismo ecuestre y los aficionados a cabalgar. Así los podrán poner en práctica y mejorar el bienestar de los caballos y la relación entre el caballo y el jinete.
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